21 de diciembre 2009 - 00:00

Salvo una sorpresa, ya se bajó la persiana

Salvo una sorpresa, ya se bajó la persiana
La realidad es una sola. La manera de interpretarla, variada. Es cierto que a lo largo de la semana que acaba de finalizar el S&P 500 experimentó la baja más grande desde la última semana de octubre, pero, también es cierto que lo cedido en estas cinco ruedas no llega al 0, 37%, un valor insignificante. De hecho, viendo el 1,36% que retrocedió el Dow y el 0,98% que avanzó el NASDAQ, podemos sacar una tercera conclusión: en el fondo, fue una semana neutra o aburrida. El problema es que adentrándonos un poco más en el día a día, esta hipótesis se da de narices con la realidad. Es cierto que en la rueda del viernes, el Dow tuvo una modesta suba del 0,2% al quedar en 10.328,89 puntos, pero con 2.679 millones de papeles transados entonces y algo más el jueves (NYSE), las dos últimas sesiones fueron las más activas desde el 5/6 de agosto.

La influencia del cuádruple vencimiento de opciones y futuros es esto (de hecho, la veníamos adelantando), y el reajuste en la integración del S&P500 es innegable, pero aun así hubo mucho más operaciones que las que la mayoría de los analistas esperaban, lo que sugiere un cierre masivo de posiciones. De haber sido así, los volúmenes que podemos esperar para la corta semana que comienza hoy y la también corta que le sigue podrían, en el mejor de los casos, llegar a definirse de anémicos. Seguramente esto no será por falta de noticias: hoy, balances de Walgreen y conAgra, y actividad manufacturera en Richmond, mañana reunión de la OPEC y revisión del PBI, el miércoles ingreso, gasto personal y confianza de los consumidores, todo esto con la gran incógnita de si la gente se lanzará masivamente a realizar sus compras navideñas a último minuto y si se presenta el tradicional Rally de Navidad. Con el mercado ganando más del 60% desde el mínimo de marzo y los precios superando el 22% las ganancias, el deseo de cerrar la persiana luce más que razonable.

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