16 de marzo 2017 - 00:00

San Lorenzo cayó y se complica

El equipo azulgrana tuvo una floja actuación, sufrió en su última línea y cosechó su segunda derrota consecutiva en su presentación en el Grupo 4 del certamen continental.

Desazón. Paulo Díaz, Matías Caruzzo, Marcos Angeleri, Nicolás Blandi y Fernando Belluschi se retiran cabizbajos tras caer ante Paranaense.
Desazón. Paulo Díaz, Matías Caruzzo, Marcos Angeleri, Nicolás Blandi y Fernando Belluschi se retiran cabizbajos tras caer ante Paranaense.
San Lorenzo sumó su segunda derrota en igual cantidad de partidos, tras perder anoche frente a Atlético Paranaense de Brasil por 1-0, de local, en un encuentro válido por el Grupo 4 de la Copa Libertadores de América.

Atlético Paranaense, con la victoria, quedó primero en el grupo con 4 puntos; uno más que Flamengo de Brasil (3) y tres por delante de Universidad Católica de Chile (1); mientras que San Lorenzo quedó último sin unidades.

El conjunto local, con el 4-2-3-1, padeció en los 45 minutos iniciales la inteligencia y el excelente trato que le dio a la pelota Atlético Paranaense que, con un 4-5-1, fue mucho más profundo y peligroso en ataque.

El equipo de Diego Aguirre lució perdido, se vio desbordado por su rival -que marcó el ritmo de juego-, y además le costó mucho generar fútbol.

A San Lorenzo le costó llegar al arco rival, ya que Ezequiel Cerutti y Bautista Merlini no gravitaron. Y encima, a los 4 minutos, Atlético Paranaense se puso en ventaja con un gol de cabeza de 'Lucho' González, tras una muy buena jugada colectiva.

Aguirre, frente a esto, en el segundo tiempo mandó a la cancha a Rubén Botta, lo más parecido a un enganche que tiene el plantel, por el defensor uruguayo Mathías Corujo, responsable -en parte- del gol de "Lucho" González.

Y la primera buena señal se produjo al minuto con un remate de Merlini que se fue muy cerca del palo izquierdo.

Pero 60 segundos más tarde el arquero Sebastián Torrico evitó el segundo gol frente a un disparo de Matheus Rossetto. Y a los 9 minutos, respondió otra vez ante un tiro de Felipe Gedoz, de buen partido.

Eso fue la imagen del segundo tiempo: un partido de ida y vuelta, de tránsito rápido en la mitad de la cancha y con llegadas en ambos arcos.

San Lorenzo, con el transcurrir de los minutos, se adueñó de la pelota, y el volante paraguayo Néstor Ortigoza, a los 16, 20 y 23 minutos, tuvo el empate. El cambio principal fue de actitud más que futbolístico.

El equipo local chocó con la solidez de Paulo André, Thiago Heleno, los dos centrales, que ganaron todo de arriba, y con la figura del arquero Weverton, que respondió cada vez que lo exigieron.

Encima, a los 30 minutos, Blandi erró un penal, cuando 9 minutos antes Ortigoza, un especialista en la materia, había dejado el campo de juego lesionado. Ni siquiera el tiro del final le salió a un San Lorenzo que se acordó tarde de jugar, pero que mereció largamente al menos el empate. Sin embarglo perdió y se complicó.