Sánchez se enroscó en su estrategia de intentar liderar un Gobierno alternativo con el apoyo de otras fuerzas. Aunque abrirá conversaciones a partir de ahora, no podrá cerrar ningún acuerdo hasta que no obtenga el aval de su partido, si es que lo logra, en las primarias del 23 de octubre.
"Algunos dirigentes están defendiendo que el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) debería facilitar un Gobierno de Rajoy. Me parece un debate legítimo que yo no comparto", dijo. "Yo defiendo que el PSOE debe ser un partido de izquierdas, diferenciado del Partido Popular (de Rajoy), con un proyecto autónomo, fuerte y unido", señaló.
Sánchez oficializará el sábado la convocatoria de unas elecciones internas a las que concurriría con su proyecto, así como la convocatoria de un congreso federal del partido en diciembre, en el que se ratificaría el nombramiento del líder elegido. Para que la propuesta salga adelante, 250 miembros del partido tienen que dar su visto bueno. El líder socialista no quiso develar si presentará su dimisión en caso de que esto no ocurra.
Ese escenario complica los plazos para la designación de un presidente del Ejecutivo español, pues la fecha límite para investirlo y evitar unas terceras elecciones vence el 31 de octubre. Si en esa fecha el parlamento no eligió un nuevo gobernante, se disolverán las cámaras y habrá comicios legislativos en diciembre.
"No tengo claro lo que va a suceder", confesó Rajoy, que recibió en los comicios de Galicia y País Vasco un espaldarazo para insistir con su reelección. Para el líder del PP el deseo de Sánchez de formar un Gobierno alternativo es "posible con la aritmética, pero no con la razón y con el respeto a la voluntad de los españoles".
"De momento" no se dañaron las perspectivas de crecimiento económico y creación de empleo, según Rajoy, quien no obstante advirtió de que la falta de competencia de su Gobierno en funciones impide adoptar medidas de contención del déficit.
Ayer algunas voces en el PSOE arremetieron contra los planes de Sánchez. "Un congreso ahora nos lleva a otras elecciones", dijo en Twitter Eduardo Madina, exrival de Sánchez en las internas de 2014.
"Hacer el congreso el mismo mes de unas posibles elecciones (en España) me parece de una torpeza increíble", dijeron desde la región de Andalucía (sur), el mayor feudo socialista en España, liderado por Susana Díaz, peso pesado del PSOE.
Según el líder socialista, los plazos que él maneja son suficientes para evitar unas terceras elecciones generales, ya sea con un Ejecutivo liderado por él mismo, si gana su opción en las elecciones del PSOE, o a través de una abstención de los socialistas en la investidura de Rajoy como jefe del Ejecutivo.
Desde otras fuerzas, sin embargo, lo ven más complicado. El líder del partido liberal Ciudadanos, Albert Rivera, advirtió de que la decisión de Sánchez de convocar un congreso federal en el PSOE sitúa a España "más cerca del bloqueo", es decir, de nuevas elecciones.
| Agencias DPA, AFP y EFE |

