La despedida del público de River al ritmo de "El negro no se va" sonó como un pálpito inequívoco. Carlos Sánchez, autor de dos goles anteanoche en el 3-1 ante Chapecoense, por la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana, levantó una mano agradeciendo la ovación y el cariño. Es que el futuro del uruguayo es incierto. Su contrato concluye a fin de año y, a los 30 años, tiene una posibilidad de continuar su carrera en el exterior. "Espero que los dirigentes hagan un esfuerzo, pero si nos tenemos que ir, River no se va a quedar sin nada", había manifestado su representante, Nelson Ferro. "Me preocupa mucho su futuro en el club, aunque seguimos manteniendo la expectativa", agregó.
Por su parte, el presidente del club millonario, Rodolfo D'Onofrio, descartó la chance de sumar algún refuerzo para el Mundial de Clubes y aseguró que espera poder cerrar la continuidad de Carlos Sánchez y de Leonardo Pisculichi en las próximas horas. "Descártenlo, no pensamos en nadie, paren con la creatividad", afirmó acerca de los nombres que suenan para reforzar al equipo para diciembre. "Con Pisculichi estamos llegando a un acuerdo. Lo de Sánchez se estaría resolviendo la semana que viene. Con él surge la mayor dificultad, queremos resolverlo ya por sí o por no. Queremos que sea por sí y estamos haciendo todo el esfuerzo, los jugadores también tienen su derecho de elegir. Locuras no vamos a hacer, esfuerzo sí, añadió.
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