28 de mayo 2014 - 00:00

Sangre y fuego en Ucrania: cien muertos en Donetsk

Los cuerpos de los rebeldes abarrotaron las morgues de Donetsk, uno de los polos económicos de Ucrania  leales al Gobierno ruso de Vladímir Putin.
Los cuerpos de los rebeldes abarrotaron las morgues de Donetsk, uno de los polos económicos de Ucrania leales al Gobierno ruso de Vladímir Putin.
Donetsk - La situación se precipitaba ayer en Donetsk donde las fuerzas militares ucranianas intimaron a los rebeldes separatistas a que abandonen la ciudad o serán "golpeados con precisión", poco después de una ofensiva que dejó al menos 100 prorrusos muertos.

Los combates, que comenzaron en el aeropuerto internacional de la ciudad el lunes, se extendieron ayer hasta los alrededores de la Estación Central Ferroviaria, donde decenas de residentes se habían dirigido en búsqueda de refugio.

El presidente ruso, Vladímir Putin, instó a Kiev al "cese inmediato de la operación de castigo del Ejército" y a "instaurar un diálogo pacífico con los representantes de las regiones" separatistas.

Rusia, amenazada con más sanciones internacionales por su implicación en la crisis ucraniana, dijo que llevaría un "diálogo pragmático" con el presidente electo, Petró Poro-shenko, "en particular en el ámbito comercial, económico y gasístico" y señaló que respetaba el resultado de las elecciones.

Una apelación que en este momento no parece encontrar socios en el Gobierno ucraniano que tras las elecciones presidenciales del domingo lanzó una operación militar sin precedentes en el este secesionista.

Ante el silencio de la Unión Europea y Estados Unidos que no pidieron un alto el fuego, las autoridades ucranianas advirtieron que proseguirán con las acciones militares "hasta que no haya más terroristas en el país". El primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, rechazó además entablar negociaciones directas con Moscú si no hay mediadores occidentales.

El millonario Poroshenko defendió la iniciativa. "Es una cuestión de horas la eliminación de esos terroristas", dijo. El electo mandatario recibió ayer el llamado del presidente estadou-nidense, Barack Obama, quien le reiteró el apoyo de su país a Kiev en la difícil situación en la que la soberanía nacional y la integridad territorial están en riesgo, dijo en un comunicado la Casa Blanca.

Ambos se reunirán en Europa con motivo de la visita de Obama en los próximos días, agregó el mensaje.

Los cielos de Donetsk son surcados por helicópteros y aviones de combate que bombardean sin cesar las posiciones enemigas, lo que obligó a los rebeldes a retirarse a las zonas circundantes y refugiarse en posiciones defensivas improvisadas.

Por su parte, la autoproclamada República Popular de Donetsk, que desea seguir los pasos de Crimea y formar parte de la Federación Rusa, acusó a las fuerzas ucranianas de "crímenes contra la humanidad" y reclamó "la intervención personal de Putin, de cualquier forma". En realidad, observadores consideran que los separatistas esperan que Moscú decida intervenir militarmente antes que sea demasiado tarde, algo que aún parece improbable.

De acuerdo con fuentes rebeldes, al menos 15 milicianos heridos que eran transportados a bordo de dos camiones "con la insignia médica" fueron alcanzados y asesinados por disparos de mortero mientras que una ambulancia también fue atacada.

Según la versión de Kiev, hubo tiroteos en la frontera, donde supuestamente convoys de hombres armados intentaron infiltrarse para dar "una mano a los hermanos de Oriente". Por eso, blindados y soldados fuertemente armados rodearon el perímetro exterior de Donetsk para evitar la afluencia de voluntarios y milicianos dispuestos a defender a toda costa a la República Popular prorrusa.

También acusó a los rebeldes de secuestrar a cuatro miembros de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).

En tanto, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, urgió a Ucrania a usar "exclusivamente medios pacíficos" para recuperar el control del este.

La prensa dio cuenta de que algunos cientos consiguieron burlar los controles e ingresar con rifles automáticos, misiles RPG y mochilas que parecen cargados de explosivos, y a algunas ONG rusas apelaron a la apertura de corredores humanitarios para evacuar niños, mujeres y ancianos, obligados a dejar sus viviendas en las zonas "calientes" de la ciudad de Donetsk.

Los habitantes de Slaviansk, otro bastión de la insurgencia prorrusa, también quedaron envueltos en una escalada sangrienta, que comenzó el lunes con un atentado en que murieron cuatro civiles.

Agencias ANSA, AFP, EFE , DPA y Reuters

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