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Sangría: se perfila mapeo electoral K
Sin Urribarri y sin Bossio, el mapeo del FpV parece perfilar su dibujo último: sin el entrerriano, el duelo presidencial del FpV se polarizaría entre Daniel Scioil y Florencio Randazzo, y la tirria por la butaca bonaerense, que en estas horas tendría otra bajada ruidosa, tiende primero a reducirse y luego a sintetizarse. Incluso brotó una tesis extravagante: que finalmente haya una fórmula exclusiva y excluyente del FpV para la sucesión de Scioli.
Urribarri terminó de sacrificar el sueño entrerriano luego de escuchar a Cristina en el Chaco. El lunes, les avisó a los suyos que se vería con la Presidente y saldría de esa cita con una definición. Ayer pasó por Casa Rosada, se vio con Cristina y al rato "spameó su carta del adiós. Entra, ahora, en una ruleta alternativa: una vice nacional o el más conservador casillero de primer diputado por Entre Ríos.
Bossio hizo un ritual similar. El lunes habló con la Presidente y le entregó su fantasía electoral.
-Lo que dije no iba dirigido a vos -lo calmó Cristina y lo derivó con Máximo Kirchner.
Al finalizar la charla con el jefe premium de La Cámpora, el titular de ANSES estaba descandidateado. Del malón frondoso de anotados bonaerenses, Bossio aparecía entre el puñado de los que mejor medían y, de esa ristra, era quien tenía un perfil matizado mientras que, con o sin territorio, Aníbal Fernández, Julián Domínguez y Fernando Espinoza, peronistas clásicos, comparten un mismo segmento.
El viernes en el Congreso del PJ se instaló el supuesto de que el expediente bonaerense se acotaba a Bossio, Domínguez y Fernández, al que horas después se agregó, por su voluntad de cuerpear, a Espinoza. "Una interna Aníbal contra Julián no tiene sentido, no nos suma un voto", interpretó un cacique del conurbano. En La Cámpora, que apuesta a filtrar en el sprint final un vicegobernador, piensan parecido. El nombre de una joven militante del inteior, neocamporista a la que supo elogiar la Presidnete circula como una posible figura para el sidecar bonaerense.
Funcional a la tesis de una sola fórmula provincial, algo que reclama la mayoría de los intendentes porque evita la dispersión en el plano territorial, fueron las versiones que circularon ayer sobre la bajada secuencial. En la cercanía de Aníbal F. lo descartaron. "A Aníbal sólo lo bajan con votos", dijeron aunque el jefe de Gabinete, en sus charlas tempraneras, aseguró que si la Presidente se lo pide renunciaría a la gobernación.
Espinoza, por su lado, espera una paritaria con Cristina de Kirchner para discutir sobre su candidatura. En la Casa Rosada lo imaginan en la lista de diputados nacionales y le atribuyen querer repetir el recorrido de Alberto Balestrini: ir a presidir la Cámara de Diputados.
Domínguez avisó a su vez, que su candidatura está en pie y no contempla la opción de desertar. El aura papal con el que se mueve por la provincia opera, según los que lo entornan, una especie de escudo intocable. Con 51 años, Domínguez y Aníbal F, 58 años, forman parte de la generación del peronismo bonaerense que aplaudió a Antonio Cafiero, veneró a Carlos Menem, obedeció a Eduardo Duhalde y se reconfiguró, uno más tardíamente que otro, como kirchnerista.
En Lomas, Martín Insaurralde se mantuvo en silencio aunque entiende que la chance de ser candidato provincial por el FpV es muy baja. "Si va como intendente de Lomas, lo apoyamos todos", le manda a decir Julio De Vido.
En la galaxia K falta, todavía la palabra de Sergio Berni. Juan Patricio Mussi y Carlos Castagneto se pusieron a disposición de Olivos: uno sería senador provincial; el otro diputado nacional. Santiago Montoya, el hipersciolista del pelotón, moverá cuando le diga Scioli. Gabriel Mariotto se ofreció como vice de Aníbal F.
Martín Sabbatella, un candidato que nunca formalizó su deseo de ser, pero que apareció en la grilla, siguió atento los movimientos en el oficialismo. A su lado, dicen que no a otra postulación provincial -fue en 2011- no es lo que más lo seduce, pero que hará lo que Cristina disponga. A la hora de fantasear, aunque no lo digan, a Sabbatella lo tienta más ser candidato a vicepresidente.


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