18 de junio 2010 - 00:00

Santos, rumbo a un triunfo que premiará la audacia de Uribe

Juan Manuel Santos, antes de un debate televisivo, como quien espera que le den la orden para comenzar a caminar hacia la Casa de Nariño.
Juan Manuel Santos, antes de un debate televisivo, como quien espera que le den la orden para comenzar a caminar hacia la Casa de Nariño.
Bogotá - A menos que tenga lugar un error abismal de los encuestadores, el oficialista Juan Manuel Santos será electo el domingo presidente de Colombia. Al amparo del presidente Álvaro Uribe, Santos había conseguido una ventaja que parecía indescontable en primera vuelta frente al centrista Antanas Mockus, y luego consiguió los apoyos clave de candidatos que quedaron fuera del balotaje.

Los colombianos se aprestan así a coronar dos períodos presidenciales de Uribe, en los que el jefe e ideólogo del Partido Social de la Unidad Nacional (de la U) logró ubicar en márgenes más aceptables la violencia narcomarxista de las FARC. El presidente saliente coqueteó con la idea de un tercer mandato, pero la Corte Constitucional colombiana le negó la posibilidad. Al contrario de otros mandatarios de la región, de otro signo ideológico, Uribe no forzó las leyes ni inició procesos de destitución de los jueces que fallaron en su contra. Sin embargo, cabe recordar que tanto su primera reelección, como los intentos esbozados este año, estuvieron teñidos de denuncias fundadas de compra de voluntades.

Santos, integrante de la familia propietaria del diario El Tiempo, se desempeñó como ministro de Defensa de Uribe entre 2006 y 2009, puesto desde el que logró la liberación de la emblemática Ingrid Betancourt en 2008, además de asestar duros golpes a las FARC, como la muerte de su número 2, Raúl Reyes, en un polémico ataque en tierra ecuatoriana.

Sin el carisma de Uribe, el triunfo de Santos pareció entrar en un cono de sombras antes de la primera vuelta del 30 de mayo, pero los resultados desmintieron a los encuestadores, con un 46,5% para el oficialista y el 21,6% para Mockus.

Opositor

El opositor, que reconoció importantes méritos a Uribe, no logró el respaldo de ninguna fuerza (se especuló con el apoyo del izquierdista Polo Democrático Alternativo, que finalmente votará en blanco) y apuesta a lo que llama «una alianza ciudadana» que permita una asistencia masiva a las urnas. Las vacaciones de mitad de año y el Mundial podrían hacerle todavía más cuesta arriba la elección al postulante del Partido Verde, y no sería extraño un extremo del 70% al 30% a favor de Santos.

La analista Elizabeth Ungar, directora de la Corporación Transparencia por Colombia, evaluó que es esperable que incluso el partido de Mockus no se ubique en el plano de una oposición dura a un eventual Gobierno de Santos.

Asimismo, el oficialista cuenta con el impulso de la reciente Operación Camaleón, con la que se logró la liberación de cuatro antiguos rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Esta impecable operación no sólo se impuso como tema principal en la última semana antes de las elecciones, sino que obligó a Mockus a respaldar la política combativa hacia la guerrilla, un territorio en el que Santos se mueve con naturalidad.

En ese sentido, Uribe negó ayer que la movida haya buscado interferir en la segunda vuelta electoral a favor de su candidato. «Una ventana de oportunidad para rescatar a unos secuestrados había que aprovecharla. Uno no es quién fija la fecha, la fecha se la fijan las condiciones. Entonces cuando las condiciones nos fijaron una fecha, entonces ¿qué dijimos? nuestro interés, el interés superior de la nación es rescatarlos, no renunciar al rescate por cálculos electorales», indicó el mandatario.

Debe

Queda en el debe de Uribe, y también de Santos, el esclarecimiento de su Gobierno los vínculos con narcoparamilitares de ultraderecha y de diferentes escándalos de violaciones a los derechos humanos, en el marco del combate contra las guerrillas.

El ministro de Defensa, Gabriel Silva, aseguró que unos 400.000 efectivos están comprometidos con el «Plan Democracia» para garantizar el normal desarrollo de los comicios.

Más de 29 millones de colombianos están habilitados para votar en 71.000 mesas de sufragios ubicadas en alrededor de 10.000 puestos en todo el país.

Agencias ANSA, DPA, EFE y Reuters

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