3 de agosto 2009 - 00:00

Sapag licitó su mayor proyecto

 Neuquén (de nuestra agencia) - La más importante obra pública en lo que va de este siglo comenzó a concretarse aquí, cuando cuatro grupos constructores nacionales e internacionales hicieron conocer su oferta económica para el levantamiento de la central hidroeléctrica de Chihuidos I -luego seguirá con Chihuidos II- sobre el río Neuquén por una base de u$s 1.100 millones, pero que los costos impositivos y financieros pueden llevarla a un valor total de u$s 1.700/1.800 millones. Por su magnitud, la represa sólo es comparable con las construidas en los últimos 40 años en la provincia como el Chocón-Cerros Colorados y Piedra del Águila sobre el río Limay.

El gobernador Jorge Sapag lo presentó como un triunfo de su estrategia política de alianza con el Gobierno de Cristina de Kirchner que estuvo representado por el secretario de Energía de la Nación, Daniel Cameron. La central no sólo proporcionará energía al sistema nacional, sino que actuará como regulador de crecidas para favorecer a la zona frutihortícola-vitivinícola del Alto Valle de Río Negro y Neuquén. «Si Dios quiere, el primero de enero (de 2010) vamos a estar poniendo la piedra fundamental de Chihuidos», dijo Sapag sin ocultar su satisfacción ante los representantes de los grupos empresarios que presentaron sus ofertas. Estos son: la UTE (Unión Transitoria de Empresas) de Benito Roggio e hijos, Corsan Corviam, Esuco y Supercemento; la UTE de Electroingeniería, Constructora OAS, CPC e Hidrocuyo; Industria Metalúrgica Pescarmona; y la UTE de José Cartellone, construcciones civiles y constructora Norberto Odebrecht. Cuando aún era presidente de la ANSES, Amado Boudou, actual ministro de Economía, comprometió el apoyo de ese ente administrador de los fondos de jubilados para obras de este tipo. Una vez finalizado el plazo de concesión, la represa pasará a la provincia según prometió Cameron.

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