En la centroderecha hay cerca de una docena de precandidatos, entre ellos François Fillon, ex primer ministro de Sarkozy, o el también exministro Bruno Le Maire. Sin embargo, se espera que la verdadera lucha se produzca entre Sarkozy y el expremier Alain Juppé. Éste, hoy alcalde de Burdeos, de 71 años, es considerado como un hombre sensato y experimentado y es quien actualmente va a la cabeza en las encuestas de los conservadores.
Francia se encuentra en estado de excepción tras una serie de atentados terroristas, y Sarkozy emplea duras palabras en el caldeado ambiente con la clara intención de ganar puntos.
"Nos declararon la guerra", dijo recientemente. El abogado, que perdió las elecciones en 2012 frente a François Hollande, opina que Francia no debe mostrar compasión frente al enemigo.
Su tema central es la seguridad y la complicada cuestión de la identidad de los franceses. Tras el atentado de Niza, que dejó 86 muertos, y el asesinato de un cura en Normadía, Sarkozy protagonizó numerosos titulares por sus declaraciones en las que exigió prisión preventiva para presuntos islamistas, incluso si no cometieron ningún delito.
"No podemos meter a 10.000 personas en la cárcel", replicó el presidente Hollande.
Sarkozy fue duramente criticado por la prensa cuando intentó que los niños nacidos en Francia de padres extranjeros no obtuvieran automáticamente la nacionalidad francesa.
| Agencias DPA y AFP |


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