8 de junio 2011 - 00:00

Sbatella: “Antes la UIF no ponía ninguna multa por lavado”

En el caso Schoklender «hablan de plazos cuando lo que se presentó no tiene peso para elevar al fiscal. La denuncia tenía que ver con una seña de un inmueble por u$s 20.000, pero quedaban u$s 70.000 por pagar», dijo José Sbatella (izquierda) en un seminario que brindó junto a Alejandro Vanoli.
En el caso Schoklender «hablan de plazos cuando lo que se presentó no tiene peso para elevar al fiscal. La denuncia tenía que ver con una seña de un inmueble por u$s 20.000, pero quedaban u$s 70.000 por pagar», dijo José Sbatella (izquierda) en un seminario que brindó junto a Alejandro Vanoli.
El titular de la Unidad de Información Financiera (UIF), José Sbatella, disparó ayer contra todos los que critican su gestión y la nueva ley de lavado de dinero, que incluso para el GAFI todavía tiene varios detalles por pulir. «Si hay ataque, hay defensa», advirtió durante un seminario que brindó junto al presidente de la CNV, Alejandro Vanoli, en el que tampoco esquivó el caso Schoklender.

El primer dardo lo recibió la extitular de la UIF, Alicia López. «Yo escucho y veo a la primera conducción de la UIF. La señora López está diciendo pavadas de los tiempos en los que se dan los procesos y en su tiempo no emitió ninguna multa», bramó. Esta semana López pidió «prontitud» y explicó que en el caso que involucra al apoderado de Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender, se le debería haber dado prioridad para resolverlo en no más de tres meses. Sbatella se defendió diciendo que el caso se envió al fiscal tan pronto como se juntaron las pruebas. «Hablan de plazos cuando lo que se presenta no tiene peso para elevar al fiscal. La denuncia tenía que ver con una seña de un inmueble por u$s 20.000, pero todavía quedaban u$s 70.000 por pagar», agregó. Incluso, Sbatella afirmó que las autoridades anteriores contaban con herramientas legales para imponer multas, pero que no lo hicieron porque prefirieron hacer una interpretación «simplista» de la ley, «viajar en avión» y «evitar conflictos». Hay que recordar que López estuvo en la fundación del organismo en el Gobierno de Fernando de la Rúa, pero que finalmente entró en funcionamiento con el período de Eduardo Duhalde. Con la nueva normativa aprobada por el Congreso el 2 de junio se tipificó el lavado de dinero como delito autónomo dentro del Código Penal, por lo que para probarlo no será necesario otro delito conexo. Previo a que se sancionara esta ley, el GAFI había hecho cerca de 40 observaciones de la legislación vigente. A la fecha, no todas se atendieron. En octubre -cuando el organismo vuelva a examinar la situación en la Argentina- uno de los puntos que con seguridad pondrán sobre la mesa es el que se refiere a la financiación del terrorismo.

El temor del Gobierno es que alguna organización piquetera quede enmarcada bajo este rótulo a los ojos de un organismo internacional. «Hay que ir con pie de plomo, y más en años electorales, para que no se tiña de algo que no debería entrar en discusión. Por eso lo pasamos para el año que viene. Hay que definir primero qué se entiende por terrorismo», sostuvo Sbatella.

Por su parte, Alejandro Vanoli, presente en el seminario, intentó desdramatizar la fuga de capitales. «Todos sabemos que en el mercado formal se negocian entre u$s 600 millones y u$s 700 millones diarios, mientras que contado con liquidación (que se utiliza para fugar capitales) sólo u$s 20 millones. No tiene ninguna relevancia». Lo que olvida el funcionario es que el mes pasado se fugaron u$s 1.600 millones. No es un monto irrelevante.

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