17 de agosto 2011 - 00:00

Schoklender: gastos exorbitantes

La Justicia investiga en el entorno de Sergio Schoklender una serie de gastos, que se cree exorbitante, realizados con tarjetas de crédito. Así lo reflejaron los reportes bancarios enviados al juez federal Norberto Oyarbide e incorporados a la investigación por presunta defraudación contra el exapoderado de Madres de Plaza de Mayo. Entre la veintena de informes están involucrados el exapoderado y su hermano, Pablo Schoklender; el contador Alejandro Gotkin, directivo de las empresas Antártica y Meldorek, además de exempleado de Madres, y el piloto Gustavo Serventich.

En el caso de Gotkin, se habrían detectado gastos por un promedio de 100 mil pesos mensuales en tarjetas de crédito. Se trata de Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS) que los bancos que operaban con los acusados comenzaron a enviar a los organismos de control apenas estalló el escándalo judicial.

Informes bancarios

La semana pasada, la Unidad de Informaciones Financieras (UIF), que dirige José Sbatella, reunió más de 20 ROS que habían remitido entidades bancarias y las derivó al fiscal Raúl Pleé, de la unidad antilavado, que colabora con Oyarbide en la investigación. El magistrado las incorporó al expediente para analizar la posible comisión de delitos.

En la UIF y en Tribunales explicaron que los ROS suelen multiplicarse cuando una causa judicial alcanza repercusión en los medios de comunicación. Es un mecanismo de los bancos para quedar a salvo de eventuales salpicaduras de los escándalos.

Entre la documentación remitida a Oyarbide los investigadores tomaron nota de varios resúmenes de tarjetas de crédito. El que más llamó la atención fue el de Gotkin, que reflejaba gastos mensuales por más de 100 mil pesos. El contador y exempleado de Madres le había dado, además, una extensión de su tarjeta a Pablo Schoklender. En el entorno del menor de los hermanos explicaron que se trató de una concesión puntual que le hizo Gotkin para un viaje, y que esa tarjeta registró gastos mínimos.

En el caso de Sergio Schoklender y de Serventich, ambos utilizaban tarjetas de crédito de Meldorek. De acuerdo con los investigadores, habría desembolsos cuantiosos, aunque respecto del piloto se cree que pudieron tener que ver con los gastos de combustible de los viajes aéreos que utilizaba el exapoderado.

Citaciones

La documentación quedó incorporada a un expediente que acumuló hasta ahora decenas de cuerpos de sumario y numerosas cajas con documentación. Dos de esas cajas, que había aportado el propio Schoklender al inicio de la investigación, fueron abiertas la semana pasada por el fiscal Jorge Di Lello en presencia del exapoderado y del abogado Eduardo Fachal, nombrado por las Madres para actuar como querellante. El fiscal citará a las partes para el 25 de agosto para continuar con la apertura de esos documentos.

El juez Oyarbide también analiza un contrato firmado entre Meldorek y Madres para la ejecución de los planes de vivienda. Se trata de un convenio que despertó sospechas entre los investigadores, que no encontraron todavía una explicación lógica para que la fundación que preside Hebe de Bonafini le pagara a una empresa privada por la construcción de viviendas, cuando era la propia entidad la que aportaba el personal, los materiales y el método de edificación. Del lado de Bonafini dieron a entender a este diario que la firma de la dirigente en ese convenio pudo haber sido falsificada.

Oyarbide prolongó esta semana, una vez más, el secreto de sumario. Al menos hasta la semana próxima la causa permanecerá bajo una veda informativa que alcanza no sólo a los medios de comunicación, sino también a la defensa de Schoklender y a la querella de las Madres. Las partes ya comenzaron a quejarse ante el juez por la medida, que según alegaron les impide trazar una estrategia de defensa, en el caso de Schoklender, o una acusación más completa, por parte de las Madres.

Dejá tu comentario