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Schoklender pedirá ahora que lo declaren inocente
La visita del empresario a Comodoro Py tuvo otros condimentos: dejó más documentación en el despacho del juez federal Norberto Oyarbide, que investiga la causa que lo tiene como principal imputado, y fue escrachado por obreros de la Misión Sueños Compartidos, que realizaba obras para Madres por encargo del Gobierno nacional y de varias provincias y municipios.
Respecto del sobreseimiento, Tenca adelantó que hoy lo pedirá de manera formal a Oyarbide. La base del planteo será que Schoklender obró por cuenta y orden del Consejo de Administración de Madres de Plaza de Mayo. Es decir que la entidad que preside Hebe de Bonafini estaba al tanto de todos sus pasos, y por lo tanto, las eventuales responsabilidades frente a posibles irregularidades deberían recaer en los miembros del Consejo.
En lo central, Schoklender planteará mediante su abogado que la figura de administración fraudulenta no puede aplicarse a quien rindió cuenta de sus actos frente a un organismo que lo superaba en poder de decisión.
La llegada del exapoderado a Tribunales fue tumultuosa. Llegó acompañado de Tenca y del codefensor Horacio Pitrau. Un enjambre de periodistas lo acompañó hasta la escalinata del edificio. Una vez en el quinto piso, en el despacho de Di Lello, presenció la apertura de dos de las ocho cajas que había dejado meses atrás. También participó el abogado Eduardo Antonio Fachal, designado por las Madres para hacerse cargo de la querella en el expediente. Oyarbide aceptó días atrás que la fundación actuase como acusadora en la causa.
Obreros
Al salir, Schoklender debió esquivar una concentración de obreros de Sueños Compartidos que lo aguardaba para manifestarse en su contra, frente a las complicaciones que atraviesan las obras de la fundación. Los trabajadores se quejaron por atrasos en los pagos y por la parálisis en algunas obras, que a instancias del Gobierno fueron traspasadas a los municipios en los que se llevan a cabo.
En dos semanas el mayor de los hermanos Schoklender deberá volver a la oficina del fiscal para continuar con la apertura de las cajas. Las dos que fueron abiertas ayer contenían recibos, facturas, remitos y otra documentación que, de acuerdo con sus abogados, probarían que el exapoderado sólo actuó con el aval de la fundación.


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