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Se endurece la CGT-Caló para lograr atención
Armando Cavalieri (comercio), Antonio Caló (metalúrgicos) y Omar Viviani (taxis) encabezaron ayer el Comité Confederal de la CGT oficialista.
La central afín al Ejecutivo sesionó ayer a la sombra de la próxima movilización a la Plaza de Mayo de la CGT de Hugo Moyano y de la CTA de Pablo Micheli, prevista para el miércoles que viene. Los dirigentes saben que es el momento de elevar el tono para recordarle a la jefa del Estado que será mejor sentarlos en una mesa antes que correr el riesgo de fugas hacia los sindicalistas disidentes. La expectativa está puesta en una eventual audiencia con la mandataria antes de fin de año que debería incluir, como anticipó este diario, el anuncio de un proyecto de ley para una reformulación completa del Impuesto a las Ganancias para 2013.
El Confederal se reunió en el Teatro Empire del sindicato de maquinistas, La Fraternidad. El metalúrgico Caló cumplió su rol de exhibir en público una actitud dialoguista respecto del Gobierno. Le dio un voto de confianza a la mesa de negociaciones abierta esta semana por el secretario de Comercio, Guillermo Moreno: «Los empresarios, los trabajadores y el país necesitamos ponernos de acuerdo» y destacó que la CGT que lidera «es dialoguista».
«Vamos a ver si nos podemos poner de acuerdo», agregó el dirigente, que consideró esa tarea «difícil pero no imposible». Insistió en que las respuestas a las demandas de su sector deberían llegar durante el primer trimestre del año que viene pero matizó: «Entendemos que sería una cosa normal, pero por un día o 10 días más, si hay diálogo fructífero y las negociaciones son buenas, no vamos a poner un límite».
Además, aprovechó para cuestionar a Moyano al jactarse de que la central que encabeza consiguió «en 60 días» lo que «los otros compañeros en dos o tres años». Se refirió así a la exención de Ganancias sobre el medio aguinaldo de fin de año y a los $ 2.000 millones en subsidios que negociaron desde ese espacio para las obras sociales.
Durante las deliberaciones del Confederal, sin embargo, hubo advertencias al Gobierno. Acerca de la negociación con el secretario de Comercio, Andrés Rodríguez (estatales, UPCN) aclaró que las paritarias del año que viene se harán «como hasta ahora», es decir sin piso ni techo, como se prevé que buscará el Gobierno. En privado, los sindicalistas admiten que en caso de producirse la eliminación de Ganancias y una eventual universalización de las asignaciones familiares los gremios deberán ceder con pedidos de aumentos salariales menores que en los últimos años.
Sobre los fondo de las obras sociales, José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) detalló las últimas negociaciones y dijo que se le pedirá al Gobierno desembolsar dos cuotas juntas del Subsidio de Mitigación de Asimetrías, que prevé pagos por unos $ 175 millones mensuales.


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