7 de agosto 2012 - 00:00

Se enreda Rajoy con una purga en radio y TV del Estado

Mariano Rajoy
Mariano Rajoy
El manejo de los medios públicos en España suele ser objeto de encendidos cruces entre oficialismo y oposición. Durante el Gobierno de Felipe González y José María Aznar, las emisoras de Radio Televisión Española (RTVE) se mostraron a todas luces oficialistas. Tras el mal paso que supuso la manipulación de la televisión estatal de la información referida a los atentados del 11 de marzo de 2004, que contribuyó a la derrota del candidato aznarista Mariano Rajoy, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero aprobó, en 2006, la condición de que las autoridades de RTVE fueran designadas por dos tercios de los votos en el Congreso, lo que en la práctica forzaba acuerdos entre los bloques mayoritarios. No bien asumió en diciembre pasado, Rajoy revirtió el requisito de la mayoría especial. El diario El País, históricamente afín al PSOE, publicó el domingo un artículo firmado por la periodista Rosario Gómez en el que se da cuenta de los efectos de esa decisión. Veamos sus tramos más relevantes.



Poco ha tardado el nuevo equipo, capitaneado por el abogado del Estado Leopoldo González-Echenique, en estampar su sello en RTVE. Los altos directivos han sido relevados de sus cargos de forma vertiginosa, y con ellos han caído también algunas de las estrellas de la radio y la televisión pública. En el viejo ente público ha ocurrido lo de siempre: cambia el Gobierno y la onda expansiva genera un tsunami que lo arrasa todo.

La ley de 2006 pretendía precisamente dejar la corporación al margen de los vaivenes políticos y convertirla en un medio independiente de verdad. Pero el PP ha recuperado la vieja tradición de arrasar con todo lo anterior y ha dado el mando a los que lo ejercieron en los tiempos de Aznar. Algunos profesionales hablan ya de «revancha».

Con agostidad, cuando muchos estaban de vacaciones, el director de informativos de TVE, Julio Somoano, ha ido destituyendo uno a uno a los responsables de algunos programas emblemáticos. Esta semana han cesado a la conductora de Los desayunos de TVE, Ana Pastor; la directora de Informe semanal, Alicia G. Montano; y el responsable de La noche en 24 horas, Xabier Fortes. También ha sido relevada la editora del Telediario-1, Josefa Rodríguez Voces.

Ocho años después, TVE vuelve a colocar en puestos clave a los que mandaban en la etapa de Aznar. La corporación se limita a afirmar que Somoano ha completado su equipo directivo, «en el que se conjugan renovación y veteranía para la nueva temporada». Entre esos veteranos están periodistas que trabajaron de cerca con Alfredo Urdaci (jefe de los informativos durante el Gobierno de Aznar), como Jenaro Castro, director de Informe semanal, o Ángel Nodal, el número dos de Somoano. La larga sombra de Urdaci alcanza a los puestos intermedios, las distintas áreas de noticias, controladas ahora por Cristina Ónega (Nacional), Silvia Rodríguez Marino (Economía), Diego Arizpeleta (Internacional) y Cristina Alcaine (Sociedad).

Algunos de los afectados no dudan en afirmar que tras su cese hay evidentes connotaciones partidistas. «A mí me han destituido por hacer periodismo y por una decisión política», dice Ana Pastor.

En manos del nuevo equipo está la definición del modelo del Canal 24 Horas, sobre todo tras la salida de Xabier Fortes. Una de las alternativas barajadas, según fuentes de la corporación, pasa por transformar esta televisión en una rueda informativa pura y dura, minimizando los debates de actualidad política o incluso suprimiéndolos. «A Moncloa le dan alergia las tertulias», dicen en Torrespaña.

También en la radio se ha hecho tabla rasa. Para ocupar los puestos directivos han sido nombrados los mismos que estuvieron al mando antes de 2004. Empezando por su nuevo director, Manuel Ventero, que entre 2000 y 2004 fue jefe de los informativos de RNE.

Tan abruptas como en Televisión Española (TVE) han sido las destituciones en Radio Nacional de España (RNE). A algunos los pilló casi en antena. El primero que se quedó sin programa de la noche a la mañana fue Juan Ramón Lucas, que estaba al frente del magacín matinal de Radio 1. En días como hoy, y se enteró casi en directo de que iba a ser sustituido. La empresa le ofreció reubicarse en otra franja horaria, ya que Lucas tiene todavía un año de contrato. Menos contemplaciones tuvo RNE con Toni Garrido, responsable del magacín vespertino Asuntos propios. Garrido, que se había despedido anticipadamente de los oyentes como prevención, se enteró de rebote. «No he recibido ninguna comunicación oficial», dijo al conocer por una nota de RTVE que no contaban con él.

Para forjar la nueva RTVE, su presidente ha echado mano también de profesionales llegados de fuera. Una estrategia que no es la mejor manera de ahorrar en un momento en el que el Gobierno le ha recortado a la corporación 204 millones de euros.

Algunos sindicatos lamentan que al frente de TVE, la empresa que más dinero maneja, «no se haya apostado por gente de la casa».

No sólo en los nombramientos se percibe la contrarreforma de RTVE. El cambio impulsado por el Ejecutivo de Mariano Rajoy para que consejeros puedan ser nombrados por mayoría absoluta en las Cortes (la ley de 2006 exigía una mayoría de dos tercios) devuelve a RTVE a hace 32 años. El Estatuto del ente público, aprobado en 1980, ya recogía que los miembros del Consejo de Administración serían nombrados por el Congreso y el Senado «mediante una mayoría de dos tercios». En 2012, al PP no le cuadraban las cuentas y, en vez de negociar con la oposición, optó por lo más cómodo: cambiar la ley.

Dejá tu comentario