16 de diciembre 2009 - 00:00

Se está terminando el tiempo del dinero fácil

Se está terminando el tiempo del dinero fácil
La Navidad no viene demasiado bien para el comercio (y posiblemente tampoco para el consumidor) norteamericano. Si comparamos con los magros números de 2008, en las últimas tres semanas lo gastado está más del 20% por debajo de los valores de 2008. Para peor, las moras y los desfalcos en tarjetas de crédito, aunque menores que el mes pasado, siguen en niveles récord (lo peor de la rueda le tocó al sector financiero). Imaginemos entonces la reacción de la gente a los dichos (día domingo) del principal asesor económico del presidente, Larry Summers, afirmando que todos están de acuerdo en que la recesión terminó. Es cierto que hay números como los de la producción industrial y el uso de la capacidad instalada, e incluso la propia inflación mayorista (superó todas las proyecciones, en lugar del 0,8% fue del 1,8%; tal vez esto no se sostenga en el tiempo, pero refleja la inestabilidad del sistema), que hablan de cierta recuperación económica (lo más negativo fue el índice de Manufacturas Empire States). Pero es claro que esto ni entusiasma ni genera confianza, de hecho la confianza de los constructores de viviendas tuvo ayer una caída inesperada a pesar de la extensión y la ampliación hasta abril de los reintegros impositivos y que estamos en un nivel bajísimo de 16 puntos -neutro son 50 puntos-. Inflación alta, temor a suba de tasas, el dólar que adelanta (sube el 0,7% al máximo de dos meses), los commodities que retroceden (excepción el petróleo, que avanzando 1,7% rompió una racha de nueve bajas) y como saldo el Dow que tras cinco ruedas en suba cede 0,47% a 10.452 puntos. Así podría relatarse lo sucedido ayer, agregando que el volumen estuvo algo por encima de lo habitual (1.177 millones de papeles en el NYSE). ¿Consejo?: además de bajar de peso, tal vez a las habituales promesas de fin de año debiéramos agregar a) reducir deudas y b) aumentar los ahorros.

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