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Se interna Cristina esta noche; operación y viaje a El Calafate
Cristina de Kirchner regresó ayer a Buenos Aires, luego de pasar fin de año en El Calafate y realizar una escala en Río Gallegos para visitar el mausoleo construido en homenaje a su marido.
Previamente de ingresar al hospital, ubicado en el partido de Pilar, al norte de la provincia de Buenos Aires, la Presidente recibirá a varios funcionarios y dará las últimas instrucciones de Gobierno (ver nota aparte). La agenda de actividades indispensables programada hasta hoy se relaciona con el hecho de que la mandataria estará internada por lo menos 72 horas y después partirá a El Calafate, donde estará durante gran parte de su licencia de 20 días, como ya había comunicado en su momento al presidente de Chile, Sebastián Piñera, cuando la llamó para desearle una pronta recuperación.
Cristina llegó ayer por la tarde a Buenos Aires, luego de pasar la víspera de Año Nuevo en El Calafate junto a sus familiares más cercanos. No bien aterrizó en el Aeroparque metropolitano Jorge Newberry alrededor de las 15, la Presidente se dirigió a la quinta de Olivos, donde mantuvo varias reuniones con funcionarios.
Antes de llegar a la Capital, la jefa de Estado había realizado una escala en Río Gallegos para visitar el mausoleo construido en homenaje a su marido, Néstor Kirchner, donde le dejó una ofrenda.
Mientras tanto, agrupaciones kirchneristas ya empezaban a instalarse en las cercanías del predio del hospital para iniciar una vigilia en apoyo de la primera mandataria (ver recuadro). Esta es una de las tantas muestras de apoyo que recibió desde que se conoció la noticia, y que ya incluyeron carteles públicos de dirigentes oficialistas y misas con intendentes bonaerenses.
Por otro lado, todos los que se acerquen a partir de hoy a la zona del Hospital Universitario Austral para mostrar su apoyo a Cristina de Kirchner deberán permanecer afuera del predio, que está emplazado en un gran terreno de 36 mil metros cuadros, donde también está ubicado el campus de la Universidad Austral y el Instituto Argentino de la Empresa (IAE). Todo el predio está cercado. En el caso del hospital, tiene una única entrada vigilada.
Por esta razón, así como por el refuerzo en las medidas de seguridad que implementaron las autoridades del hospital en los últimos días, los curiosos y militantes deberán resignarse a esperar en la Avenida Perón las novedades que transmitan los responsables de la prensa presidencial a través de comunicados.
Intervención
Como fue informado el martes pasado, la Presidente será operada por el cirujano Pedro Saco, jefe del servicio de cabeza y cuello del Instituto Oncológico Ángel H. Raffo y de Oncología en el Hospital Universitario Austral. Saco, uno de los cirujanos más reconocidos en esta especialidad, mantuvo estos días bajo perfil y apenas realizó declaraciones, si bien admitió que era «un privilegio» haber sido elegido para la tarea y se mostró «optimista» frente a los posibles resultados de la intervención.
Los cirujanos en general coinciden que este tipo de operaciones llevan unas cuatro horas, pero desde el Ejecutivo se detalló ayer que se preveía que la intervención dure al menos 2 horas. Por razones de seguridad y comodidad de la mandataria, se despejará todo un piso del establecimiento para su uso exclusivo. Además, en los días pasados, el hospital ha reprogramado turnos y exámenes, para que circule la menor cantidad de gente posible por la zona.
Construido a partir de una torre principal que une dos edificios a cada costado, la entrada de los pacientes está unificada en un solo ingreso flanqueado por vigilantes y el escritorio de admisiones. La guardia de emergencias está separada del edificio principal y tiene una entrada totalmente independiente.
Además, en cada piso del edificio hay otras medidas de seguridad, como múltiples cámaras de seguridad, un escritorio de admisiones y puertas que separan el hall central de cada piso de consultorios, quirófanos o habitaciones.
Está previsto que a Cristina de Kirchner se le extraiga la glándula tiroides, encargada de recibir hormonas desde el cerebro y regular el metabolismo del cuerpo. Por eso, durante la internación se le administrarán las hormonas necesarias para contrarrestar la ausencia de la glándula.
Desde un primer momento, se ha enfatizado que el tumor detectado en el caso de Cristina de Kirchner no presenta complicaciones, ya que está circunscripto a la glándula de tiroides y no compromete los ganglios linfáticos ni se ha encontrado metástasis. El cáncer de tiroides se presenta en general en las mujeres de más de 45 años y tiene buen pronóstico de recuperación, si es detectado a tiempo.
Después de la intervención, Cristina estará de licencia hasta el 24 de enero. Durante este período, deberá realizar un tratamiento posoperatorio para eliminar posibles restos del tumor que no hayan sido extirpados en la cirugía. Durante esta etapa, también tendrá que permanecer en algún momento aislada debido a que éste se realiza con yodo radiactivo. Por eso, a partir de mañana, el vicepresidente Amado Boudou asumirá el mando de manera provisional. Desde un primer momento se pidió a los ministros y gobernadores colaboración para que el Gobierno funcione en piloto automático.
Tras conocerse la noticia la semana pasada, la Presidente hizo una última aparición pública en la que se mostró con fortaleza y buen humor. Hasta ironizó sobre la «sabiduría» de la vida, ya que le había tocado en suerte tomar una licencia médica en este mandato y no en el anterior, en referencia a su exvicepresidente, Julio Cobos.
En esa conferencia, Cristina de Kirchner pidió a sus ministros que no se tomaran vacaciones, reclamó colaboración de todos los sectores políticos y económicos para atravesar este trance y agradeció los llamados y mensajes de afecto.


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