24 de abril 2013 - 00:00

Se lanza Solá y plantea megaprimaria anti- K

Felipe Solá
Felipe Solá
"Mejor Felipe" dicen, positivistas, los carteles. Felipe es Solá y Mejor es, además de su eslogan de campaña, el partido político que el exgobernador anotó en la Justicia electoral para competir en las legislativas de este año.

El sábado a la tarde, en el Teatro IFT, Solá lanzará candidatura y partido en el mismo movimiento: reunirá a dirigentes y militantes de su espacio para convertirse, en términos formales, en el dirigente que inaugura la temporada electoral con un lanzamiento.

Sin alianzas, Solá se sube al ring a la espera -como buena parte del universo opositor- de un guiño de Sergio Massa, el intendente de Tigre, que sigue refugiado en su distrito y mantiene encriptada la decisión de ser o no candidato.

El exjefe de Gabinete cristinista posterga sistemáticamente, como una Penélope temporal, la fecha en que dice que anunciará su comportamiento. Lo haría a fines de abril, en coincidencia con su cumpleaños 5 1, pero ahora decidió patearlo para mediados de mayo.

Es probable, como tiene tiempo hasta junio, que lleve la decisión hasta la última frontera del cronograma electoral.

De diálogo fluido con Massa, Solá apostó a la construcción de un frente peronista entre ambos pero decidió, más allá de la reacción final del tridente, dar el salto y presentar su candidatura, días después de votar en el Congreso contra la reforma judicial presentada por Cristina de Kirchner.

En paralelo, atiza la propuesta de un diálogo integral con los demás actores del peronismo anti-K que se mueven, todavía dispersos, en busca de un armado que los unifique.

Hubo contacto entre Francisco de Narváez y Hugo Moyano, entre éste y Gerónimo "Momo" Venegas, de todos con Jesús Cariglino, y de algunos con el PRO de Mauricio Macri. Existen a su vez, aunque con más recelos, conversaciones con Massa y Solá.

La cuestión capital es una: sin el tigrense en el ring, De Narváez parece recortarse como una figura de peso en el armado opositor, como les dijo a Moyano, Luis Barrionuevo y Roberto Lavanga, entre otros, en una cena la semana pasada el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota.

Atento a ese gesto del mandatario mediterráneo, horas después, De Narváez invitó al cordobés y se reunieron a solas sobre el fin de semana. De la Sota se convirtió en el vocero de la defección de Massa en la carrera electoral de 2013.

En ese contexto, Solá planteará este sábado la idea de una megaprimaria prevista para principios de agosto próximo donde todos los espacios opositores ligados al peronismo resuelvan los pasos de sus candidatos para octubre.

Pero esa propuesta presenta objeciones. De Narváez, en particular, negocia desde la tarima que lo ubica como mejor opositor a nivel encuestas -después de Massa- y entiende que para los fines de un gran acuerdo peronista anti-K es mejor la alternativa de la mesa negociadora antes que la primaria.

Solá martilla con un reclamo más amplio. Advierte que cualquier espacio peronista que se resista a ir a un acuerdo amplio terminará siendo, a conciencia o no, funcional al kirchnerismo porque no hará otra cosa que dividir el voto opositor.

Otra objeción que suena contra la centralización en la primaria es la posibilidad de que, finalmente, no se realice. "No podemos planear una estrategia en función de las PASO porque si Cristina las anula, nos quedamos sin estrategia" confió, anoche, un peronista disidente.

La tercera incompabilidad es que con Massa en la cancha parece difícil, si no imposible.

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