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Se le llenó el tanque de golpe
Juan Román Riquelme sale de la casa del técnico tras una reunión en la que también participó Angelici. «Vine a tomar mate con Bianchi», fueron sus palabras poco creíbles.
«Vine a tomar mate con Bianchi. Que tengan felices fiestas», señaló escuetamente Riquelme poco antes de las 20, a la salida de la reunión que se llevó a cabo durante casi tres horas. Minutos antes, junto al secretario de Boca, César Marcucci, se había retirado Angelici, quien apenas indicó: «Estamos reunidos y vamos a ver si puede volver». Un rato más tarde, Bianchi se asomó por la escalera de su domicilio y, en pantuflas, le comentó a la gran cantidad de periodistas que estaban delante de la casa: «Váyanse, acá no hay más nada, no pierdan el tiempo», en clara alusión de que él no tenía pensado realizar ningún tipo de declaraciones.
Si bien no se supo el contenido de la reunión, trascendió que la vuelta del 10 está cada vez más cerca. Para que eso se produzca, Riquelme habría solicitado, entre otras cosas, que se le extienda el contrato hasta 2015 (le queda un año y medio más de contrato), fecha en la que vence el mandato de la actual comisión directiva del club y el vínculo de Bianchi. Asimismo, comenzó a circular una serie de conjeturas. La más importante es que el de ayer fue un paso importante, ya que Riquelme mostró voluntad de negociar tras el cortocircuito que se había producido con Angelici, quien públicamente lo había responsabilizado por la salida de Falcioni.
Tras el último partido de Boca en el torneo Inicial, cuando Boca venció a Godoy Cruz por 2 a 1 y se retiró del fútbol Rolando Schiavi, Riquelme acusó a Angelici de no permitirle recibir un premio en la Bombonera, situación por la que parecía que la relación entre el presidente y el ídolo había terminado.
De todos modos, la reunión de ayer marca que la posibilidad de que vuelva el enganche está muy cerca.


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