6 de noviembre 2013 - 00:00

Se pone en marcha ya la pelea por el control del Capitolio

Nueva York (foto), que eligió alcalde como otras cinco ciudades de EE.UU., y los estados de Nueva Jersey y Virginia, que votaron gobernadores, protagonizaron ayer la última cita en las urnas antes de las cruciales elecciones de mitad de mandato de 2014, en las que se jugará el control del Capitolio.
Nueva York (foto), que eligió alcalde como otras cinco ciudades de EE.UU., y los estados de Nueva Jersey y Virginia, que votaron gobernadores, protagonizaron ayer la última cita en las urnas antes de las cruciales elecciones de mitad de mandato de 2014, en las que se jugará el control del Capitolio.
Washington - A un año de las elecciones legislativas de 2014, la situación política en EE.UU. muestra una creciente tensión entre demócratas, en poder del Senado, y republicanos, con control de la Cámara de Representantes, quienes tratarán de incrementar su peso en un Congreso frontalmente dividido.

En la convocatoria electoral de noviembre de 2014, se renovarán los 435 escaños de la Cámara y un tercio de los 100 asientos del Senado.

Actualmente, los republicanos dominan la Cámara baja con 231 legisladores frente a los 200 demócratas, mientras que la alta es controlada por los demócratas por 55 contra 45 votos.

Los analistas coinciden en que gran parte de la disputa se encuentra en el Senado, donde tres demócratas (por Montana, Dakota del Sur y Virginia Occidental) anunciaron su retiro y no se vislumbran candidatos fuertes, una oportunidad para los republicanos en estados de tradición conservadora. Apuntan, también, a otros seis escaños con resultado incierto, todos en estados ganados por el candidato republicano Mitt Romney en las presidenciales de 2012.

Cuatro son demócratas: Alaska (Mark Begich), Arkansas (Mark Pryor), Louisiana (Mary Landrieu), y Carolina del Norte (Kay Hagan); y dos en republicanas Georgia (Saxby Chambliss) y Kentucky (Mitch McConnell).

"Los republicanos tienen pocos asientos que defender. Al contrario que en 2012, se pueden concentrar enteramente en jugar al ataque", indicó Nate Silver, encuestador político del conocido blog FiveThirtyEight.

No obstante, la situación no parece sencilla para los republicanos, ya que deberían arrebatar seis puestos de los demócratas para dar la vuelta al control del Senado. Además, a la ya de por sí compleja aritmética del Congreso, hay que añadir la popularidad en mínimos históricos de sus legisladores debido a la reciente crisis presupuestaria que provocó el cierre parcial de la administración federal en octubre durante 16 días y amenazó con que EE.UU. se tuviese que declarar en suspensión de pagos por primera vez en la historia.

El ala tradicional republicana considera que la agresiva estrategia liderada por los jóvenes congresistas próximos al Tea Party amenaza las posibilidades del partido de ampliar su peso en el Congreso. Sin embargo, estos legisladores recién llegados a Washington, con el senador tejano Ted Cruz a la cabeza, aseguran que su labor es romper con un Congreso que no escucha las necesidades de los ciudadanos y abogan por reducir el Gobierno federal.

Por otro lado, los demócratas y el propio presidente Barack Obama tampoco parecen estar en su mejor momento, con la polémica en torno a las fallas en el lanzamiento de la reforma sanitaria conocida como "Obamacare" y una recuperación económica aún débil.

En una reciente conferencia en Washington, Charlie Cook, analista político del diario National Journal, remarcó que aunque aún queda mucho tiempo, es importante prestar atención a varios indicadores. "Las elecciones de medio mandato son habitualmente un referendo sobre la actuación del presidente en el cargo. El nivel de aprobación del presidente Barack Obama ha ido bajando poco a poco", afirmó Cook. Otro de ellos es la situación en los dos grandes partidos, algo sobre lo que Cook se mostró irónico.

"Los demócratas registran unos números bastante bajos, pero la cuestión es que los republicanos muestran unos números aun peores", subrayó al referirse a la incapacidad mostrada por los conservadores para ensanchar su base entre sectores como hispanos, afroamericanos y jóvenes.

Agencia EFE

Dejá tu comentario