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Se rehace la oposición tras primera derrota de la campaña
El bloque PRO, dirigido por Federico Pinedo, esperó fuera del recinto hasta que el kirchnerismo consiguió el quórum. Fue una sesión donde Graciela Camaño explicó el proyecto y Jorge Landau actuó como técnico en la cuestión electoral. Todos bajo la atenta vigilancia de Carlos Kunkel.
Es cierto que el kirchnerismo pudo reunir raspando los votos suficientes para comenzar el debate (consiguió 133, cuando necesitaba 129), pero en el debate de la ley, el Gobierno no debió sufrir ningún sobresalto y llegó a la votación sin problemas.
Velando armas
Así el oficialismo pudo esquivar la derrota en una votación sobre una cuestión complicada y quizás en uno de los peores momentos para el Gobierno. No influyó ayer el recrudecimiento de la pelea con el campo, que tras la cuarta reunión de la Mesa de Enlace en el Ministerio de Producción parece encaminarse a otra guerra. Menos cuando ayer en Diputados ya se velaban armas para la sesión especial que preparó toda la oposición junto con la Mesa de Enlace agropecuaria para intentar modificar las retenciones a las exportaciones de granos.
Esa reunión entre los hombres del campo y el Gobierno terminó sin un ofrecimiento concreto para hablar de retenciones, como se habían ilusionado los dirigentes. Fue otro elemento que complicó ayer el ambiente en Diputados (ver pág. 5).
Por eso resultó curioso que la oposición no aprovechara todas las debilidades de un Gobierno que se complica día a día, al punto de reconocer algunos kirchneristas la conveniencia de adelantar las elecciones para reducir el impacto de la crisis sobre el resultado electoral.
De hecho, de las intervenciones que se escucharon en el recinto, quizá fueron las de la Coalición Cívica y la UCR las que consiguieron meter el bisturí sobre las consecuencias institucionales de volver a modificar el cronograma electoral y algunas definiciones polémicas que tuvo Cristina de Kirchner cuando explicó en Chubut el adelantamiento: «Deberían avergonzarse cuando dicen que el debate electoral es una amenaza a la gobernabilidad. Las elecciones no son una molestia ni un obstáculo, como dijo la Presidenta, sino la columna vertebral de la democracia que requiere reglas previsibles para desplegarse con todo su potencial», dijo Marcela Rodríguez y agregó: «Votar este proyecto es subordinar la ley a los intereses políticos de turno y seguir posponiendo el debate sobre cómo salimos de la crisis».
Incertidumbre
Patricia Bullrich, que había protagonizado una de las peleas más fuertes de la tarde en el recinto, siguió el mismo camino: «Este proyecto es arbitrario e irracional porque cambia las reglas electorales en un año de comicios; la Presidenta quiere que se vote rapidito, sin debate, casi sin que nadie se entere y no estamos dispuestos a avalarlo. Esta ley propone incertidumbre institucional, llama a la ingobernabilidad. Da la sensación de que la única medida que tiene el Gobierno para enfrentar la crisis es adelantar la fecha de las elecciones. ¿Esto es lo que va a proponer la Argentina al mundo en las reuniones del G-20?», se preguntó.
El radical bonaerense Pedro Azcoiti llevó al recinto un discurso del propio Néstor Kirchner para ilustrar su intervención: «Yo quisiera empezar mis palabras reproduciendo unas pocas que no son mías, pero que hacen a la esencia del tema que hoy nos convoca», arrancó «¿Por qué adelantan tanto las elecciones? ¿Por qué separan las elecciones nacionales de las provinciales? ¿Qué le pasa a la burocracia? ¿Tiene miedo de perder? ¿Dónde está la calidad institucional de la que hablan?».
«Por si alguno todavía no reconoció estas frases, les digo que las pronunció el ex presidente en ejercicio Néstor Kirchner al encabezar el acto de cierre de campaña del peronismo en Catamarca, hace unos pocos días», reveló Azcoiti en uno de los escasos momentos en que aparecieron sonrisas en las caras opositoras.
En el Senado la situación no será demasiado diferente de lo que sucedió ayer en Diputados. La euforia del kirchnerismo era tal que la Comisión de Asuntos Constitucionales de esa cámara no esperó a que avanzara la votación en Diputados y citó para hoy a las 10 a una reunión para discutir el proyecto de ley para adelantar las elecciones nacionales al 28 de junio.
La comisión que preside el oficialista santacruceño Nicolás Fernández esperó anoche la aprobación del proyecto en Diputados para distribuir inmediatamente una copia entre los 15 miembros de Asuntos Constitucionales, de los cuales ocho pertenecen al bloque del Frente para la Victoria.
De acuerdo con la agenda, la comisión se reunirá hoy en el Salón Illia, donde el oficialismo intentará obtener el dictamen de mayoría que le permita discutir el proyecto en una sesión convocada para el próximo jueves 26 de marzo.
Recuento
El proyecto, que fija «por única vez y con carácter de excepcional, en virtud de la profundidad y extensión de la crisis económica internacional, el día 28 de junio de 2009 como fecha para las elecciones de diputados nacionales para el período 2009-2013, y de senadores nacionales para el período 2009-2015», no tendría demasiados problemas para ser aprobado.
Miguel Pichetto ya hizo el recuento de los votos y ayer respiró con alivio: el miércoles próximo estaría en condiciones de sumar unos 38 senadores tras la reforma al Código Electoral. Pero ese horizonte tiene algunos nubarrones: el Gobierno deberá arreglar antes los conflictos que tiene en Misiones entre el senador Luis Viana y el radical K Maurice Closs, en La Rioja con Ada Mazza y en San Luis con Daniel Pérsico, al que el kirchnerismo dejó solo a merced de los Rodríguez Saá y ya amenazó con abandonar la bancada kirchnerista.


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