Una de las escasas ruedas de enero, donde pudo entrar en formación el trencito de mercados que van hacia un mismo rumbo positivo. Y con la «locomotora» tradicional a la cabeza, transmitiendo fuerza de arrastre a los índices encadenados detrás de ella. La vuelta del Dow Jones, tras el feriado, lo encontró con un pan debajo del brazo: pudiendo fijar un porcentual apreciable y no los mínimos movimientos -adelante y atrás- que formaron su senda inexpresiva. Ayer, con el 1% sostenido hasta concluir la rueda, se mostró decidido por las alzas. Y esto fue copiado, aunque con menos intensidad, por el saldo del Bovespa que culminó con un 0,72% en positivo. Finalmente, esto se trasladó al Merval y que concluyó en porcentual similar, con el 0,7%, ubicándose en los 2.388 puntos definitivos. Su punto de máxima estuvo colocado en los 2.395 y casi a punto de volver a perforar el techo de los 2.400 y buscar terreno inédito, en su historia nominal.
Las diferencias fueron contundentes, por las alzas 43 papeles y sólo 22 en descenso.
Colorín resultó figura excluyente, con un 18% de aumento, seguida por el 7% de DYCASA. Entre líderes, la opaca actuación de Tenaris y que no pudo pasar a positivo y aportar al ponderado, le restó mejor nivel al Merval clásico. Jornada donde el volumen efectivo retomó cifras más razonables, en los $ 51 millones, para darle al desarrollo una cierta dinámica después de un «día playero», como el que tuvo que asumir el lunes. El conjunto de variables mereció la calificación de buena rueda y con un contexto que ayudó bastante desde el exterior. La Bolsa, movidita.
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