22 de abril 2010 - 00:00

Senado reeditó guerra entre Boudou y Redrado

El Senado pareció ayer retroceder en el túnel del tiempo. En un mismo día, frente al plenario de comisiones que arrancó con el tratamiento de los proyecto sobre uso de reservas para cancelar deuda que reemplazarán el DNU del Fondo de Desendeudamiento, fueron desfilando Amado Boudou (en una remake de la pelea que tuvo con la oposición el 30 de marzo pasado también en el Senado); Miguel Pesce, vicepresidente del Banco Central; Martín Redrado, invitado como ex del BCRA, y directores de la entidad. Todos fueron protagonistas de la historia que comenzó el 14 de diciembre pasado, cuando Cristina de Kirchner creó por DNU el Fondo del Bicentenario y ayer opinaron sobre el uso de reservas para pagar deuda y sobre los fondos disponibles en el Presupuesto 2010 para financiamiento público. Sólo Miguel Bein, convocado como economista independiente, debutó ayer ante los senadores en medio de esta guerra.

El plenario de las comisiones comenzó temprano con la visita de Boudou. El ministro, tras hacer un relato sobre la forma en que se lleva adelante la cancelación de deuda con el Fondo de Desendeudamiento y la marcha del canje, comenzó a responder preguntas. Fue entonces cuando le confirmó al radical mendocino Ernesto Sanz que ya se habían realizado pagos por u$s 1.100 con las reservas.

Boudou informó también que el Gobierno ya reconoce un crecimiento para 2010 del 5%, lo que duplica el estimado en el Presupuesto 2010 y justifica el debate que se abrió en el Congreso para presionar a Cristina de Kirchner a que envíe un proyecto modificatorio del Presupuesto para reconocer los mayores gastos, pero también los ingresos excedentes que quedaron nuevamente fuera del control parlamentario.

Reservas

En el comienzo de su exposición ante el plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda y de Finanzas del Senado, el ministro de Economía intentó repetir la performance frente a la oposición que tuvo en su visita anterior: «El nivel del reservas del país es óptimo», dijo como acuñando una frase para la historia, «el país acumuló reservas, y con esas reservas cancela obligaciones que tenía; además, se hace con activos que rentan menos».

Junto con los secretarios de Política Económica, Roberto Feletti, y de Hacienda, Juan Carlos Pezoa, cuestionó algunos de los proyectos en discusión sobre el uso de reservas, entre otros funcionarios, por limitar el cálculo de reservas que pueden utilizarse y, en otro caso, por crear una garantía de pago de deuda en lugar de habilitar la cancelación, que generaría reclamo de otros bonistas en el futuro por un tratamiento similar.

El radical Sanz insistió básicamente con dos temas: las «fuentes de financiamiento que no están explicitadas en el Presupuesto», por lo que reclamó reformularlo, y los pagos de deuda que terminarán girados a organismos como la ANSES que tienen en cartera títulos públicos. En este último punto, Boudou eligió confundirse con otro tema.

Por el Central, Pesce también defendió el uso de reservas: «Tras el pago al FMI hubo un incremento de los depósitos, crecimiento del producto interno y mejora de los indicadores bursátiles». Hubo asimismo para él preguntas de Sanz sobre la forma en que se decidió en el BCRA la transferencia de reservas: «El directorio del banco no recibió ninguna instrucción del Ejecutivo. Hubo dos normas con fuerzas de ley a las cuales había que darles cumplimiento». El radical Gerardo Morales lo presionó también para que aclarara la transferencia de utilidades del Central al Tesoro. Pero aunque se especuló con adelantos ya realizados, Pesce confirmó que si bien en el balance de la entidad aprobado el jueves de la semana pasada ratificó utilidades por u$s 23.500 millones, esos fondos aún no se transfirieron porque el propio Ministerio de Economía todavía no precisó cuántos utilizará. Es decir, que el BCRA sólo transferirá lo que se le pida y ni un peso más.

La tarde terminó con cruces de Martín Redrado (que volvió a defender su decisión de frenar el uso de reservas para deuda) con los kirchneristas Miguel Pichetto y Nicolás Fernández por el nivel de emisión que el ex jefe del BCRA estimó para este año: «Nuestros cálculos nos dicen que en total este año se registrará una expansión monetaria de u$s 96.000 millones. Hay que tener en cuenta que, hoy, la base es de u$s 122.000 millones», dijo atemorizando a los presentes por el impacto que tendría ese monto liberado a la calle en la inflación. Más tarde, esa cifra fue desmentida por el Central.

Fernández lo cruzó: «El único que no vio con buenos ojos pagar deuda con reservas fue Redrado», dijo en relación con la participación de otros invitados, como Bein y el director del Banco Nación, Matías Kulfas, que apoyaron el uso de esos fondos para deuda.