Senado ya analiza tercera vía para no votar matrimonio gay

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Dictamen de unión civil no convence a senadores, pero tampoco hay número para aprobar el proyecto

El debate sobre la ley de matrimonio gay o su nueva versión de unión civil está lejos aún de solucionarse. El día después de la reunión de comisión que emitió un dictamen de mayoría rechazando el proyecto aprobado en Diputados, uno de minoría aprobándolo y un tercero que consagra un régimen de unión civil que prohíbe a las parejas de un mismo sexo no sólo adoptar, sino también acceder a tratamientos de fertilización asistida, encontró al Senado más dividido que al comienzo de la discusión.

Ayer, cada grupo mantuvo reuniones para encontrar una salida. Desde la presidencia del Senado se entiende que el proyecto de unión civil no puede considerarse como nuevo (es decir, colocando a esa Cámara como de inicio), como pretenden la jefa de la Comisión de Legislación General Liliana Negre de Alonso y el resto de los firmantes, como Sonia Escudero, Adriana Bortolozzi o el radical Luis Petcoff Naidenoff. La diferencia es esencial, ya que si esa opción triunfara en la sesión prevista el miércoles próximo para debatir el matrimonio gay, en Diputados la tomarían como una modificación del proyecto girado por ellos y podrían entonces decidir insistir en la sanción ori-ginal.

Pero la confusión no se limita a ese tema reglamentario. Muchos senadores leyeron recién ayer el proyecto que alumbraron a las corridas los senadores que en esa comisión se opusieron al matrimonio gay. La opinión general de los técnicos es que la letra de ese dictamen tiene artículos invotables, como el que regula la convivencia entre los unidos civilmente (no podrán llamarse cónyuges) o la prohibición de adoptar o recurrir a la fertilización asistida para las parejas de un mismo sexo que opten por ese tipo de unión.

Consideran que es francamente inconstitucional garantizarle esos derechos en la unión civil a los heterosexuales y prohibírselos a los homosexuales, sólo como un ejemplo de los problemas que deberá enfrentar en el largo debate que se espera en el recinto y que incluirá la votación primero del dictamen que rechaza lo sancionado en Diputados. Recién si esa opción no tiene votos suficientes (algo que hoy es una incógnita), se votaría el dictamen de minoría, que apoya el matrimonio gay, y de lo contrario los senadores pasarían a considerar la unión civil.

Derrota

Al mismo tiempo, la presión interna en cada partido, en las provincias y desde la Iglesia es lo suficientemente fuerte como para que también en Diputados se comience a analizar la imposibilidad de insistir con el proyecto original de matrimonio gay. Lo sabe también el Gobierno, que sufrió una derrota el martes en la comisión y que en las últimas horas pareció bajar el nivel de discusión sobre el tema.

La solución, entonces, deberá pasar por una tercera vía, si se llega a negociar a tiempo para el miércoles. De lo contrario ya se analiza postergar el debate hasta que se logre un mínimo consenso.

El radicalismo dio una muestra clara del cambio de situación. Ernesto Sanz, que apoyó desde el principio la ley de matrimonio gay, reconoció ayer que la unión civil, en una nueva versión distinta de la dictaminada martes pasado en la Comisión de Legislación General, «es un paso intermedio».

Reconoció que espera ahora que comience una negociación para debatir entre el proyecto de unión civil impulsado por la oposición y el del kirchnerismo y sectores de centroizquierda, que busca habilitar los casamientos y la adopción de parejas del mismo sexo bajo la forma del matrimonio. Pero todo indica que la posibilidad de debatir en esta instancia la adopción no está en la mente de los senadores y que algunos diputados comenzaron a cambiar de posición.

Sin nada

«Si el Senado rechaza el miércoles próximo la sanción que el proyecto de matrimonio homosexual tuvo en Diputados directamente nos quedamos sin ley y sin nada»,
insistió Sanz.

«Lo de la unión civil no puede ser tratado en tanto no se trate el rechazo, como corresponde, y si el rechazo cuenta con 37 votos el miércoles, directamente no hay ley, no hay nada»,
sostuvo.

Pero los radicales son conscientes de que el dictamen de unión civil que se firmó el martes está lejos de ser aceptado y generará un conflicto el miércoles próximo en el recinto. «Ojalá que durante toda esta semana se encuentre algún consenso para llegar al recinto con algún acuerdo sobre unión civil, de manera de no quedarse atrapados en el todo o nada. Si bien yo considero que la unión civil es discriminatoria, es un paso intermedio y esto es lo que muchos senadores estábamos evaluando ayer. Se abre un debate interesante dentro del Senado», dijo Sanz para fijar la posición de un partido que hasta ahora tiene a sus cabezas apoyando la sanción de Diputados, pero al bloque casi completo del Senado en contra.

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