- ámbito
- Edición Impresa
Senado: “zona liberada” para FpV en reforma a Inteligencia
Carlos Zannini, Juan Martín Mena y Oscar Parrilli expusieron ante senadores oficialistas los ejes de la reforma de la Ley de Inteligencia ayer en el Senado. Ratificaron que la Corte Suprema no controlará las escuchas.
En ese contexto de bloques opositores autoexcluidos ayer del debate, luego de la muerte del fiscal espacial de la causa AMIA, Alberto Nisman, el Frente para la Victoria incorporará hoy modificaciones al proyecto enviado por el Poder Ejecutivo nacional. La facultad de cada presidente/a de remover en cualquier momento al director y subdirector de la futura Agencia Federal de Inteligencia (AFI) ya figuraba en el artículo 8º de la versión original de la iniciativa. Pero hoy, antes de la firma del dictamen y luego de las exposiciones del CELS de Horacio Verbitsky, habrá más:
•A pedido del jefe del bloque kirchnerista, Miguel Pichetto, habrá transferencia de partidas presupuestarias correspondientes al período 2015, de acuerdo con el plan de gastos e ingresos votado el año pasado en el Congreso. Así, la Procuración General de la Nación a cargo de Alejandra Gils Carbó contará con las partidas asignadas a escuchas telefónicas en el marco de la Secretaría de Inteligencia para hacerse cargo de la Oficina de Observaciones Judiciales y demás tareas de inteligencia.
•Anoche también se definía en el Senado qué grado de descentralización de escuchas telefónicas tendrá la futura AFI. Se evaluaba incorporar un artículo para facultar a las fiscalías generales de las provincias para que ordenen escuchas en causas de su competencia y permitidas en el marco de la reforma a la Ley de Inteligencia, como el narcotráfico. Esa disposición podría explicitarse en la ley o bien dejarla para la etapa de reglamentación y/o firma de convenios específicos.
•En cuanto al pedido del CELS de transparentar el uso de los fondos reservados con un mayor grado de control de la Justicia, el Frente para la Victoria no mostró predisposición para acatar esa sugerencia. El control deberá regirse en el marco de los criterios generales. Y se encomendará esa tarea de "control" a la comisión bicameral de seguimiento de actividades de inteligencia que mañana se reunirá por primera vez en el año en Diputados.
Ayer, en el Salón Azul del Senado, Zannini lamentó la ausencia opositora y descartó la posibilidad de que la oficina de escuchas telefónicas quede bajo control de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. El custodio de la firma presidencial explicó que es "jurídicamente equivocado" darle esa potestad al máximo tribunal, ya que pondría a la Corte Suprema a cargo de "producción de prueba que más tarde podría ser valorada por la misma Corte" en una causa que llegue hasta la máxima instancia de la Justicia.
El presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales en el Senado, Marcelo Fuentes, completó el concepto al defender la intervención de la Procuración General de la Nación de Gils Carbó, cuya designación fue aprobada con dos tercios de los votos del Senado, incluida la oposición. Ésta, que ayer reclamó por escrito a Cristina de Kirchner a través de una carta de los jefes de bloque en Diputados que comparezca Parrilli en el Congreso, no participó del debate y su absurdo rozó el paroxismo al desperdiciar la oportunidad de interpelar cara a cara no sólo a Parrilli, sino también a Mena y a Zannini.
Después de efectuar un repaso sobre la historia de la ex-SIDE (Secretaría de Inteligencia del Estado) y su influencia en el golpe de Estado de 1976, Parrilli explicó -artículo por artículo- las nuevas modificaciones al sistema de inteligencia. "Es necesario avanzar en inteligencia de defensa de los intereses de la Nación y de sus habitantes", señaló, y especificó que la ley vigente "no ponía limitaciones a las actividades que hacían los organismos de Inteligencia". Mencionó que entre las modificaciones se propone que los agentes de la AFI se dediquen exclusivamente "al tratamiento y la investigación de delitos como terrorismo, narcotráfico, ciberdelitos o trata de personas, o que afecten la seguridad exterior". Aclaró que se suprimió la atribución para que la AFI se dedique a cuestiones de seguridad interior, porque "no queremos que se siga repitiendo la historia", y se ordena el traspaso del sistema de escuchas telefónicas a la órbita del Ministerio Público Fiscal. Advirtió además sobre las penalidades que habrá para los agentes de Inteligencia que se manejen de manera autónoma y no se reporten directamente al director o al subdirector de la AFI. Parrilli explicó que se otorga un plazo de 90 días para que se constituya la Agencia Federal de Inteligencia una vez sancionada la ley.


Dejá tu comentario