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Septiembre fue una fiesta, ¿continuará en octubre?

Así nos trae el mercado en este 2010, un mes que parece fuera a colapsar, al siguiente periodo es una fiesta y muchos tienden a extrapolar en forma lineal y el mercado una vez más (mal que nos pese) prueba que no es así como se mueve.
Por lo tanto un septiembre excelente no garantiza que la fiesta continuará en octubre. Como tampoco un agosto malo que presagiaba un septiembre malo estuvo en lo cierto y es peligroso interpretar linealmente que lo ocurrido en septiembre se repietirá en octubre.
Ahora bien, algo muy importante que nuestros clientes y seguidores nos preguntan con recurrencia: ¿No es que la Bolsa anticipa? ¿la Bolsa estará anticipando que vienen buenas noticias en la economía? y... los gurúes fundamentalistas como Roubini o Stiglitz, que hablan de riesgos de grandes caídas...¿terminarán equivocados?
La respuesta no es sencilla porque efectivamente somos convencidos de que la Bolsa es el mejor barómetro que anticipa el humor social y la economía. Por lo tanto hay que leer atentamente el mensaje de los mercados. Ese fue el motivo de la edición de nuestro libro «El poder de los mercados» (entendiendo su mensaje).
Sin embargo el anticipo del mercado se produjo entre octubre de 2008 y marzo de 2009. En ese período todos los mercados colocaron sus pisos y empezaron importantes recuperaciones bursátiles, se saturaron de pesimismo e iniciaron su camino a la euforia. Y 2009 fue una fiesta en los mercados.
Pero lo que hizo el mercado desde sus pisos es limpiar el pesimismo. La pregunta aquí es si los mercados van de la depresión a la euforia o si la euforia fueron los techos de 2007 y el camino de la euforia a la depresión no terminó en 2008-2009.
Existen dos grandes líneas de pensamiento entre los elliotistas: la primera considera que los pisos de 2008-2009 fueron transitorios y que, por lo tanto, lo único que ha hecho el mercado en la suba hasta los niveles de abril de 2010 fue limpiar el pesimismo y estaría por entrar en una ronda de pérdidas de meses que nos lleve a reeditar los momentos de pánico, temor e incertidumbre que dominaron el último trimestre de 2008 y primero de 2009.
La segunda línea de pensamiento es considerar que fue tan fuerte el pesimismo en 2008 y comienzo de 2009 que el paso se dará de la depresión a la euforia. Es esta línea a la que nos encontramos adheridos, hablamos más de un ajuste del Dow de un 15-20% para luego ir a nuevos máximos arriba de los de abril de 2010, que una caída del 40 % que sería la que nos llevaría debajo de los mínimos de marzo de 2009.
El factor en común, sin embargo, de las dos posturas es más en el corto y mediano plazo, ya que es aquí en donde hay dudas del movimiento comenzado en los 9610 de Dow, en primer lugar el Dow en dicho nivel no recortó el 38,2 % de sus ganancias desde 6470 hasta los 11257 puntos; en segundo término para los alcistas de fondo una onda 2 debería haber tenido indicadores de sentimiento más negativos, no llegaron a saturarse como al menos nosotros lo esperábamos.
En orden inverso la suba desde 9610 del Dow Jones que hemos visto desde comienzos de julio, ha sido persistente, con un septiembre sorprendemente bueno. Sin embargo el volumen sigue sin aparecer y el sentimiento positivo si bien nunca llegó a extremos, estamos con el 85 % de los participantes positivos.
Aquí debemos contemplar dos elementos en nuestro análisis: la bolsa anticipa la economía y la respuesta es positiva, está anticipando cosas mejores para adelante, es lo que ha venido haciendo desde marzo de 2009, hoy quedan pocos analistas hablando de una doble caída, pero el mercado ya está convenciendo, es decir que esas mejores cosas ya han hecho cambiar el humor mayoritariamente.
Ahora bien, la misma Bolsa uno puede medir saturaciones, tanto de optimismo como de pesimismo, mirando sentimiento, indicadores de sobrecompra y de sobreventa, componente de los especuladores, si el gran especulador está más largo que corto (fondos) si los pequeños especuladores están más largos que cortos, y eso nos otorga una idea de la dimensión del movimiento..
Cuando la mayoría de los pequeños especuladores están en un sentido, suele el mercado saturarse y cambiar la tendencia, es decir cuando más del 90 % de los pequeños especuladores está comprado o largo, el mercado suele estar cerca de un techo, porque es este pequeño especulador el que juega con leverage y no puede soportar un cambio, y en general cuando hay muchos es porque ha sido altamente publicitada la suba.
Al revés, cuando la mayoría de los pequeños especuladores está corto o vendido, generalmente estamos cerca del piso.
Esto no quiere decir que el pequeño especulador siempre se equivoque, sólo significa que cuando la mayoría de los pequeños especuladores está en una dirección quiere decir que ha sido muy promocionada la suba de ese activo y que ha traído muchos pequeños especuladores al mercado, que son precisamente los que no pueden soportar un cambio de dirección de los precios, ya que sus stops o garantías limitadas son rápidamente ejecutados, debiendo vender su posición obligada si estaban la mayoría largos porque no pueden soportar la baja, o recomprando sus cortos o posiciones vendidas, si el mercado, contrariamente a seguir bajando, empieza a subir.
Si bien nunca se ha saturado de pequeños especuladores Wall Street en la suba actual, estamos en niveles de 83-85 % de pequeños especuladores largos o comprados y un 17-13 % cortos o vendidos, es obvio que la mayoría está con la suba del mercado, no apostando a la baja, un mercado saturado por ejemplo es el euro, el 97 % de los especuladores piensan en forma positiva para el euro o están largos, y el 4 % están largos dólares contra canasta de monedas, condimento para un piso del dólar americano contra todas las monedas y condimento para que 1,3800-1,4000 marque un gran techo para el euro.
En el caso de Wall Street, el indicador Dow Jones ha alcanzado niveles máximos la semana que pasó en 10948, esto es justo el nivel del techo secundario de mayo, esto es la última oportunidad que tuvieron los inversores de vender luego del techo de abril de 11.257 puntos, y 10.948 puntos puso fin al rebote post 6 de mayo en donde el Dow por una supuesta marcación marcó record de caída en un día.
Este nivel equivalente no fue alcanzado en el S&P500 que es 1173, los máximos vistos fueron en 1157 puntos. Si el Dow manejara el mercado, el techo de 10948 debería ser importante y podría guiarnos a un octubre de caídas que pueden ser fuertes.
Si bien el mercado anticipa cosas buenas o malas, cuando en sí mismo está optimista en su composición es que un cambio de tendencia puede esperarse, y si bien hemos tenido un persistente rally en Wall Street en setiembre, el mismo por composición de volumen y sentimiento puede ser engañoso.
Adicionalmente, un elemento muy importante para esperar un octubre distinto a la fiesta de setiembre es Europa, la situación técnica es mucho más delicada que Wall Street: ¿por qué? Porque el rally desde julio, en la mayoría de los índices europeos no ha superado los tempranos techos de agosto, esto es una divergencia con EE.UU. como ocurriera en el rally de febrero a abril en donde muchos índices europeos fallaron en superar los techos de enero.
Ahora el rally de septiembre no fue capaz de superar los techos de agosto de 2850 en el euro Stoxx, y aquí es donde está el peligro, porque una tendencia alcista requiere la confirmación de nuevos máximos y en Europa simplemente no los hubo, y se presenta nuevamente la divergencia con Wall Street, la otra vez la divergencia se resolvió a favor de Europa en donde terminó tirando abajo a la Bolsa americana. ¿Este octubre será nuevamente así?
Lo más preocupante de Europa es que la falla en superar los máximos de agosto se registra con niveles de sentimiento más altos hacia la bolsa que la Bolsa americana, los indicadores de sentimiento de pequeños especuladores llegaron a niveles del 90 % en algunas bolsas, y cerca de dicho nivel en promedio, con un mercado que falló en superar los máximos de agosto, un tema no menor es que el euro se apreció y su sentimiento positivo pasó al 97 %, con estos sentimientos para la Bolsa sin superar resistencias, y el euro alcanzando 1,38 con lecturas extremas. Es que la sorpresa, esto es caída del euro y de las bolsas europeas, puede estar a la vuelta de la esquina.
Cuando un mercado no puede con sus resistencias, encima con sobrecompras en sentimiento como en indicadores, generalmente anuncia una fuerte caída posterior y eso puede pasar con Europa, salvo que la gran resistencia del eurostoxx de 2800-2850 sea superada.
Todos estos elementos nos hacen pensar de un octubre distinto. Septiembre pensábamos que iba a ser similar a agosto y a pesar de volumen bajo y sentimiento alto, el mercado bien en contra de nuestras expectativas se las ha arreglado en Wall Street para superar los máximos de agosto (no en Europa). Ahora creemos que octubre puede ser distinto a setiembre. A pesar de que muchos esperan una fiesta en octubre nosotros mantenemos nuestra extrema cautela. Es mejor perder una oportunidad que dinero y en el caso de que sea erróneo el análisis, la bolsa argentina debe ser la mejor opción si los mercados rompen resistencia de 11.100-11.257 de Dow, 1.173-1.200 de S&P500. Creemos que Argentina liderará los rendimientos positivos si el ajuste viene en Wall Street y Europa. Argentina acompañará y allí habrá que estar muy atentos porque preparará una gran oportunidad de compra histórica hacia delante... veremos.


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