7 de marzo 2018 - 00:00

Sergei Skripal, el traidor del Kremlin

Londres - Sergei Skripal, el exespía ruso que se debate entre la vida y la muerte, llevaba una vida aparentemente tranquila en Salisbury. Sus vecinos se refieren al hombre como alguien "tranquilo" y "amigable", del que desconocían su pasado: fue acusado de haber trabajado durante varios años para el servicio secreto británico MI6, a que le reveló los nombres de varias docenas de agentes del Kremlin que trabajaban en Europa.

Skripal dejó de colaborarpara la inteligencia militar rusa -conocida por las siglas GRU- en 1999, y pasó a trabajar para la Cancillería en Londres hasta 2003, antes de involucrarse en el mundo de los negocios.

En 2004 fue detenido en Moscú, donde admitió haber sido reclutado por los servicios de inteligencia británicos en 1995. En 2006, fue sentenciado por alta traición a trece años de cárcel en una prisión de máxima seguridad, antes de ser puesto en libertad en 2010, en virtud de un histórico acuerdo de canje de espías.

Como parte de este pacto, Skripal fue enviado al Reino Unido junto con otro de los liberados, el analista militar Igor Sutyagin, que se encontraba entonces cumpliendo una pena de 14 años por espiar para EE.UU. Ese intercambio se ejecutó en julio de 2010 en la pista de aterrizaje del aeropuerto de Viena.

Según The Guardian, los documentos que figuran en la oficina británica del registro de la propiedad muestran que la casa en la que vivía estaba registrada con su verdadera identidad y fue comprada sin hipoteca en 2011 por 260.000 libras (281.910 euros), un año después del canje de espías.

Agencia EFE

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