22 de junio 2017 - 00:00

Severas derrotas aproximan el colapso del Estado Islámico

Sus combatientes sólo podrían huir por el sudeste, pero Rusia lo impide. Sus posiciones en Mosul, su bastión iraquí, también están a punto de sucumbir.

PRUEBA. El Ejército iraquí difundió ayer imágenes capturadas por satélite que demuestran la destrucción total de la mezquita Al Nuri, un histórico templo del siglo XII.
PRUEBA. El Ejército iraquí difundió ayer imágenes capturadas por satélite que demuestran la destrucción total de la mezquita Al Nuri, un histórico templo del siglo XII.
Beirut - El Estado Islámico (EI) está casi completamente cercado en la ciudad siria de Al Raqa, la capital de su autoproclamado "califato", de donde sólo podría retirarse por el sudeste en caso de un hipotético repliegue, algo que descartan sus oponentes por la falta de acuerdo entre Estados Unidos y Rusia.

Dada la virtual caída de Mosul (ver nota aparte), en el norte de Irak y hasta ahora la mayor conquista de los terroristas, el repliegue del EI se hace extremo y abre la puerta a la hipótesis de su ocaso total, si no como grupo terrorista de escala internacional al menos sí como fuerza militar territorial.

El portavoz del Consejo Militar de Manbech, Shervan Darwish, cuya facción participa en el asalto a Al Raqa, dijo que sus combatientes progresaron ayer por la periferia meridional y arrebataron a los yihadistas la zona de Al Kasarat. Pese a este logro, "no asediamos por completo la ciudad, todavía queda una superficie en manos del EI (por el sur) que incluye un puente y el área de Sharqa", detalló.

Las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), una alianza armada liderada por milicias kurdas con la que colabora el grupo de Darwish, anunciaron la toma de la zona de Kasrat al Faraj, al sur de la población. En las afueras meridionales de Al Raqa, las FSD y sus aliados están avanzando de oeste a este a través de la orilla sur del río Éufrates. La urbe se sitúa en la ribera norte.

Todavía quedaría abierto para el EI un pasillo por el extrarradio suroriental si se alcanzara un acuerdo para una hipotética retirada de los extremistas. Sin embargo, el portavoz de las Fuerzas de Élite Sirias, Mohamed Jaled Shaker, cuya milicia -formada por combatientes tribales árabes- es parte en la ofensiva, descartó un repliegue de los radicales por la falta de entendimiento entre Washington y Moscú.

"La escalada entre Estados Unidos y Rusia supone una barrera, especialmente para un repliegue del EI hacia el sur", consideró Shaker, quien agregó que, "como no hay un corredor claro para salir, 'Dáesh' (acrónimo en árabe de Estado Islámico) está resistiendo duramente".

El activista de la red Sharquía 24, Mustafa Abu Alí, que tiene contactos dentro de Al Raqa, precisó que las hostilidades se concentran en el barrio Masaken Hud al Forat y en Al Rumaniya, en el oeste, donde "los bombardeos de la coalición destruyeron el 80% de su superficie".

Por otro lado, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos aseguró que el EI está oponiendo una dura resistencia con la colocación de un gran número de minas y el despliegue de francotiradores.

La ONG subrayó que por el momento no parece que los yihadistas vayan a replegarse de Al Raqa por el sudeste, ya que falta la aprobación de Rusia, que no acepta una retirada de los radicales hacia la provincia vecina de Deir al Zur y amenazó con bombardear los convoyes del EI que vayan en esa dirección.

Casi toda Deir al Zur, fronteriza con Irak, está en manos de los extremistas, menos algunas partes de su capital homónima y su aeropuerto militar, dominados por los efectivos gubernamentales sirios, que están respaldados por Rusia.

Desde el pasado 6 de junio, las FSD, que están apoyadas por la coalición internacional encabezada por Estados Unidos, llevan a cabo el asalto a Al Raqa, considerada la capital del "califato".

La operación se está viendo afectada por el aumento de la tensión entre Washington y Moscú tras el derribo el lunes de un avión sirio por parte de la coalición, que afirmó que el aparato había atacado posiciones de las FSD en el sur de la región de Al Raqa, lo que fue negado por el régimen de Bashar al Asad.

En consecuencia, Rusia cesó al día siguiente la cooperación con Estados Unidos para evitar incidentes en el espacio aéreo de Siria y advirtió de que cualquier avión o drone de la coalición detectado al oeste del Éufrates será seguido "en calidad de blanco" por sus defensas antiaéreas.

Agencias EFE y AFP

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