Washington - EE.UU. seguía con atención el caso de la agente del Kremlin, Maria Botina, de 29 años, detenida el domingo por haberse infiltrado en Washington y tejer una amplia red de contactos para beneficiar a Rusia. La mujer, que era activista de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), también ofrecía sexo a cambio de información y favores. El miércoles la mujer fue enviada a prisión preventiva tras declararse inocente de ser agente.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario