1 de febrero 2017 - 00:00

“Si no les gusta, váyanse”, respondió la Casa Blanca a funcionarios rebeldes

Unos 900 diplomáticos criticaron la política migratoria. El Gobierno forzó la renuncia de la fiscal general, Sally Yates.

Washington - La Casa Blanca advirtió ayer contra futuros disensos dentro del gabinete luego de despedir a la fiscal general interina por cuestionar el veto migratorio, y en momentos en que 900 diplomáticos del Departamento de Estado firmaron un memorando haciendo lo mismo.

Sally Yates, quien ordenó a sus subordinados en el Departamento de Justicia no defender en los tribunales el veto impuesto por Trump, con el argumento de que no estaba "convencida" de que la medida del presidente sea "legal", fue "lícitamente apartada" del cargo, explicó en su conferencia de prensa diaria el vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer.

Según el portavoz, si la ahora exfiscal general llegó a la conclusión de que no podía defender la orden firmada por Trump, debería haber renunciado al cargo. Eso no ocurrió y el presidente decidió ayer despedir de manera inmediata a Yates, a la que acusó de haber "traicionado" al Departamento de Justicia, y a la que llamó "débil" en lo que a seguridad fronteriza se refiere y "muy débil" frente a la inmigración ilegal.

Consultado sobre si la salida de Yates es una señal de lo que puede ocurrir en el futuro si algún otro miembro del gabinete se niega a seguir una directiva del presidente, Spicer fue categórico: "No se trata de unirse al Gobierno para ejecutar las ideas o iniciativas de cada uno. Deben cumplir la agenda del mandatario y si no les gusta, entonces no deberían aceptar el trabajo".

La amenaza de la administración Trump llegó en momentos en que se supo que las firmas de miembros del Departamento de Estado de un memorando en contra del veto migratorio no eran un centenar, como se había informado inicialmente, sino que sumaban 900 rúbricas.

Un alto funcionario del Departamento de Estado confirmó que el memorando fue enviado al Gobierno. Spicer dijo que estaba al tanto del memorando e insistió en que los diplomáticos de carrera deben "cumplir el programa o irse".

A la espera de que el Senado confirme al nominado de Trump, el senador republicano Jeff Sessions, el nuevo fiscal general en funciones es Dana Boente, hasta ahora fiscal para el distrito este del estado de Virginia y quien se declaró "honrado" de trabajar para el Gobierno del magnate. De hecho, inmediatamente después de jurar el cargo, instruyó al Departamento de Justicia para hacer cumplir la orden sobre inmigrantes y refugiados.

Agencias EFE y Reuters

Dejá tu comentario