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Sigue jugando Moyano con el vice de Cristina
«No me preocupa demasiado. Desde el punto de vista legal es un mamarracho, es muy absurdo. Son ataques mediáticos y todas mentiras, son versiones para crear un desacuerdo que no existe», afirmó en declaraciones radiales para desmentir una disputa con el Gobierno nacional. Cerca del camionero, sin embargo, imputaron a un sector de la Cancillería por haber habilitado el avance del exhorto y su llegada al juzgado federal a cargo de Norberto Oyarbide.
El documento mencionaba la interdicción de un depósito bancario realizado por el dueño de la empresa de recolección de residuos Covelia, Ricardo Rubén Depresbíteris, por 1.870.000 dólares, a partir de las sospechas en la Justicia suiza por el origen de esos fondos. Los fiscales pidieron a los magistrados argentinos información acerca de una supuesta conexión entre Covelia y los Moyano en función de artículos periodísticos que no estaban adjuntos al exhorto. Por errores formales, la rogatoria fue devuelta a Suiza y los fiscales de ese país ahora deberán corregirlos para reenviarla.
El líder de la CGT volvió a desmarcar al Gobierno de la circulación del exhorto y volvió a apuntar a los medios periodísticos al afirmar que «ya no saben cómo actuar para tratar de debilitar el Gobierno». Respecto de la huelga convocada para el 21 de marzo y luego suspendida, explicó: «El paro no lo decidí yo, sino los cuerpos orgánicos de mi organización, entonces salí a hablar, les agradecí a todos y les dije que no era necesario el paro».
También se refirió a los planteos electorales de la CGT y desmintió haber presionado por ubicar a alguien de su confianza como eventual candidato a vicepresidente de Cristina de Kirchner. «No es correcto pedir un vice si la presidenta aún no decidió», afirmó. Volvió a respaldar a la mandataria al señalar que «por supuesto» impulsarán su postulación.
En tanto, el líder de la Federación de Empleados de Comercio, Armando Cavalieri, histórico rival en el campo sindical del camionero, le advirtió al Gobierno que Moyano «es conflictivo» para el oficialismo. «El moyanismo tiene el afán también de acumular poder por el poder mismo. En cambio el Gobierno tiene un proyecto de recrear el mercado interno, que tiene un problema a futuro, que es el de los subsidios, más allá de fomentar el consumo, que es bueno», aseguró.
Cavalieri se refirió así a los subsidios que, en particular, imperan en el sector del transporte y que a su juicio son fuente de buena parte del poderío económico de Moyano: «Nos robó 25 mil empleados de comercio por el salario que él puede dar, que es mejor porque tiene subsidios en la mano que le dan los empresarios».
Ambos sindicalistas mantienen desde hace años una pelea por el encuadramiento de miles de trabajadores en áreas de logística de supermercados, embotelladoras y empresas de venta de electrodomésticos. Sobre este punto, Cavalieri dijo sentirse dolido por «el modelo» gremial, y destacó que «la Argentina defiende un modelo sindical que consta que los trabajadores se organizan de acuerdo con la actividad que desarrollan, no con el salario que perciben».
Cavalieri les preguntó a los funcionarios si quieren «trabajar para que Moyano esté eternamente (y que), sea más poderoso que el Gobierno». La última disputa entre ambos se concretó en el ámbito de la propia federación de empleados mercantiles. Con el respaldo del camionero, el secretario gremial del sindicato de Capital Federal, Oscar Nieva, presentó una lista opositora a Cavalieri. Y logró de la Justicia una postergación para los comicios que debieron desarrollarse la semana pasada.

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