19 de enero 2009 - 00:00

Siguen en caída créditos a público y empresas

Después de crecer sostenidamente durante los últimos años, los préstamos al sector privado se desaceleraron abruptamente en 2008, al pasar de una tasa de variación anual del 42% en 2007 a un magro 21,1%, según un informe de MVAS-Macroeconomía.
El panorama parece mantenerse en el inicio de este año, cuando al cabo de los primeros nueve días de enero los préstamos al sector privado registran, según el BCRA, una caída de
$ 621 millones (unos $ 124 millones diarios promedio). Esto implica un ritmo de caída del 0,4% mensual.
Para la consultora, el balance del año pasado arroja el fin de la tendencia iniciada en 2004, ya que en términos del PBI el crédito privado cerrará 2008 en un nivel del 12,7% luego de haber llegado al 13,2% a fin de 2007.
«Fue un año marcado por la incertidumbre, y dos episodios puntuales de salida de depósitos (el conflicto agropecuario y la estatización de las AFJP) llevaron a los bancos a adoptar una posición 'defensiva', maximizar sus niveles de liquidez ante el temor de una corrida y priorizar la calidad en sus balances», explica.
Las restricciones globales al crédito no hicieron más que agudizar una desaceleración que comenzó en mayo de 2008.
De este modo, y aunque los pronósticos oficiales indiquen que estos préstamos aumentarán alrededor del 30% anual, las perspectivas para 2009 no son nada alentadoras.
El economista Walter Morales, director de WM y Asociados, opina que «con suerte aumentarán en un 15%, si hay una inflación del 15%». Estima para este año una caída del PBI del 2%, por lo que considera que en un escenario recesivo, ni siquiera las empresas tendrían necesidad de tomar créditos. Tampoco podrá salvarse el crédito al consumo, ante la amenaza de despidos y mayores temores sobre la situación laboral.
Menos depósitos
«Es imposible que estando en recesión aumente el crédito. En lo que va del año los depósitos cayeron un 2,32%, los bancos van a empezar a no renovar créditos, porque con estos niveles de incertidumbre puede descartarse la posibilidad de una corrida bancaria», agregó.
Por su parte, Aldo Abram, director de EXANTE, apunta a los factores que fueron «en contra» del crecimiento de los depósitos: en primer lugar, la inflación, que dio lugar a tasas de interés reales negativas; luego, la salida de depósitos derivada del mal manejo de crisis agraria y la confiscación de ahorros jubilatorios. «Esto afectó el ritmo de incremento en depósitos, que son los insumos para el crédito. Al mismo tiempo, la percepción de mayor incertidumbre en los bancos aumenta su preferencia por la liquidez», dijo.
En suma, los depósitos crecen poco y de lo que crecen, tienden a prestar menos, resguardándose ante la creciente incertidumbre que hace más probable que sus clientes quieran retirar sus ahorros.
Ni siquiera las medidas de aliento al crédito a través de los fondos de la ANSES en el Banco Nación generan expectativas de una expansión en el crédito.

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