7 de enero 2009 - 00:00

Siguen los problemas por bajante del Paraná

Desde 1972 que el río Paraná no alcanzaba los valores actuales
Desde 1972 que el río Paraná no alcanzaba los valores actuales
La histórica bajante del río Paraná por la escasez de lluvias en el sur de Brasil y la sequía en el Litoral -que complica al Nordeste- repercutió ayer en el Río de la Plata, aunque Prefectura Naval aclaró que el escaso nivel de agua no afectará el movimiento portuario metropolitano y que responde principalmente al natural flujo de mareas.

En esa línea, fuentes del Centro de Tráfico zonal aclararon que los niveles se redujeron «apenas 68 centímetros» y que «el fenómeno no es importante». Por estas horas, la entrada y salida de cruceros es frecuente en el Puerto de Buenos Aires, asistidos por remolcadores que los llevan a través de los canales de acceso.

Clausurado

El Paraná, en cambio, continuó ayer con importantes niveles de bajante, aunque al menos con 18 centímetros más que el lunes, por lo que playas y balnearios siguieron clausurados y los buques cargueros circulaban con limitaciones y con menor carga. Su profundidad de sólo 1,20 metro, a la altura del puerto de Rosario, contrastó con la marca habitual para esta época, que debería oscilar entre los 3,20 y los 3,50 metros. En Rosario se sufre el fenómeno con especial virulencia, dada la circulación de buques de gran porte que cargan producción en el parque industrial.

El panorama es preocupante, ya que hasta mediados de enero se prevé que el río bajará no menos de diez centímetros adicionales, mientras que la delicada situación podría prolongarse hasta marzo.

La bajante obedece a la falta de lluvias en el sur de Brasil, donde paradójicamente se registraron en las últimas horas grandes temporales e inundaciones en la región atlántica.

Por este escenario, en todo el curso del río disminuyó considerablemente la navegación, lo que acarrea dificultades para las exportaciones, especialmente las de granos.

La escasa navegabilidad del Paraná repercute también aguas arriba, donde localidades de Chaco, Corrientes, Misiones y Formosa ven afectada su provisión de combustibles.

Los actuales niveles del río no se observaban desde 1972, y en Rosario se teme que en los próximos días -de continuar la tendencia a la baja- se vea afectada la provisión de agua potable. En este marco, la empresa Aguas Santafesinas Sociedad Anónima se vio obligada a instalar equipos adicionales para extraer agua.

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