La historia dice que los All Blacks estiraron a 21 triunla racha positiva frente a Los Pumas. Pero más allá del resultado adverso de 33 a 15, quedó una sensación que el equipo que conduce Santiago Phelan no está solo para competir ante los mejores del mundo sino para ganarse un respeto el cual con el correr de los partidos será transformado seguramente en victorias. El trabajo hecho en el primer tiempo a partir de las formaciones fijas -scrum y line- y las formaciones móviles -maul- más la excelente conducta en el aspecto disciplinario, puso a Los Pumas en una posición de privilegio. Sólo que ante el mejor equipo del mundo como los All Blacks, no se puede cometer el más mínimo error porque te lo hacen saber con puntos. Y justamente eso fue lo que sucedió con el correr de los minutos. Los dirigidos por Steve Hansen una vez más no dejaron dudas en su libreto y a partir de hacer las cosas simples muy bien, cosecharon un nuevo triunfo en el Rugby Championship, competencia que los tiene como punteros. Nueva Zelanda pasó una fos vez más por La Plata sin dejar dudas, plasmando un juego práctico y contundente. El capitán de Los Pumas, Juan Martín Fernández Lobbe, expresó algo que define el resultado frente a los mejores del mundo: No hay que volverse locos, jugamos contra el mejor equipo de la historia.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario