17 de junio 2016 - 00:00

Sin declarar nada, José López quedó preso en Ezeiza

López, el exsecretario de Obras Públicas, fue trasladado minutos antes de las 8 por el Grupo Halcón hasta los tribunales federales de Comodoro Py. Se negaba a subir al juzgado y amenazó con golpearse la cabeza.
López, el exsecretario de Obras Públicas, fue trasladado minutos antes de las 8 por el Grupo Halcón hasta los tribunales federales de Comodoro Py. Se negaba a subir al juzgado y amenazó con golpearse la cabeza.
Con visibles alteraciones, el exsecretario de Obras Públicas del kirchnerismo, José Francisco López, convirtió su declaración indagatoria ante el juez Daniel Rafecas en un nuevo espectáculo. Sin declarar, y tras resistirse a ingresar al juzgado a los gritos, fue trasladado al penal de Ezeiza, por disposición del magistrado, quien unificó bajo su órbita todo el expediente en su contra, tras la declaración de incompetencia del juez de Garantías de Moreno, Gabriel Castro. Anoche se dispusieron más allanamientos tanto en el convento de General Rodríguez donde el exfuncionario K fue descubierto intentando esconder seis bolsos y una valija repletos de divisas, como en otras locaciones.

El ex N° 2 del ministro de Planificación Julio De Vido, ingresó a primera mañana a Comodoro Py, para comparecer ante Rafecas, quien investigó desde 2008 el supuesto enriquecimiento ilícito del exfuncionario durante los años 2003-2008, período que amplió en el día de ayer hasta 2015, lo cual implica evaluar la totalidad de su desempeño en la función pública. "Por el momento no voy a declarar", dijo López en tono bajo frente a Rafecas, custodiado de cerca por seis agentes penitenciarios y acompañado por su abogada, Fernanda Herrera. Antes se había reunido a solas durante 30 minutos con la abogada, quien se presentó en tribunales varias horas después del arribo de López y según fuentes judiciales, intentó calmarlo en esa conversación. Hubo momentos de confusión porque en un comienzo no se había autorizado a la letrada a intervenir por su defensa hasta que se certificó que estaba matriculada en Capital Federal, requisito para ser su defensora.

Al ser trasladado al tercer piso, donde se encuentra el Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 3, el detenido quiso golpearse la cabeza, por lo que se postergó la indagatoria y se ordenó una revisión de los médicos, quienes informaron que estaba "compensado" y podía declarar. Allí comenzó a gritar y se negó a que le pusieron el casco de seguridad. Según trascendió de fuentes judiciales, había pedido cocaína a los guardias que los custodiaban en la DDI de Moreno, donde pasó la noche anterior.

En horas de la tarde, Herrera aseguró que su defendido "no está loco, para nada, y tampoco es una estrategia declarar la inimputabilidad; de ninguna manera, no es así, en referencia a las hipótesis que afirmaban que el exfuncionario apelaba mostrarse inestable emocionalmente con la intención de ser declarado insano. Similar actitud a la de ayer había tenido en la fiscalía de General Rodríguez, donde trascendió que no podía confirmar sus datos filiatorios ni recordaba nada de los hechos, vinculados con revolear bolsos por encima de la medianera del convento de monjas de clausura, donde fue sorprendido in fraganti ante el llamado al 911 de un vecino.

"Se le aconsejó no declarar dadas las circunstancias que estaba viviendo y su estado de salud, pero eso no quiere decir que esté loco", subrayó la letrada, que no obstante consideró que López "está desequilibrado, con un pico de estrés y con un grado de ansiedad muy alto, pero todo es parte de la privación de la libertad".

El magistrado ya recibió en los tribunales federales de Retiro copias de las actuaciones hechas desde el hallazgo de dinero (casi u$s 9 millones), luego de que la Justicia de Moreno aceptara la inhibitoria planteada para dejar de intervenir en el tramo relativo al enriquecimiento ilícito. Esas copias tienen carácter reservado, ya que la causa se encuentra bajo secreto de sumario.

Castro, el juez de Moreno a cuya disposición quedó López luego de su detención por agentes de la Bonaerense, demoró hasta ayer el trámite. Sin embargo, el juez retuvo bajo su control una causa por la tenencia de un fusil semiautomático Sig Sauer calibre 22 con un cargador de veinticinco proyectiles y mira láser, inscripto a su nombre pero con la habilitación vencida. En ese marco, a media tarde, López fue trasladado a la Unidad Penitenciaria de Ezeiza, donde permanecerá alojado los próximos días a la espera de que avance la investigación que hoy se encuentra bajo un estricto secreto de sumario. Rafecas tiene hasta diez días para definir su situación procesal, que no ofrece complejidad para que avance un procesamiento en su contra.

Dejá tu comentario