10 de diciembre 2015 - 17:40

Sin directores propios, se podrá resolver lo urgente

Sin directores propios, se podrá resolver lo urgente
A menos de 24 horas de su asunción, Mauricio Macri logró ayer deshacerse del mayor obstáculo que tenía pendiente para empezar a levantar el cepo cambiario y cumplir, así, una de sus principales promesas de campaña: la renuncia acordada del presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, que deberá aceptar hoy el Poder Ejecutivo, despejó el terreno para que pueda asumir hoy Federico Sturzenegger mediante un decreto presidencial. El economista doctorado en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) tendrá desde hoy el camino allanado para desembarcar en el Banco Central y tomar las primeras medidas de emergencia que necesita el nuevo gobierno para llevar la inflación a un dígito y eliminar los controles sobre el dólar.

El equipo de Cambiemos logró también la salidas de los directores Pedro Biscay, Flavia Marrodán (ambos responden a Vanoli) y Germán Feldman (Kicillof). La nueva gestión del organismo podrá tomar decisiones de urgencia sin necesidad de reunir al directorio, y sólo en consulta con el vicepresidente de la entidad y un director, porque así lo permite el artículo 11 de la carta orgánica. Por la misma ley, Macri podrá remover al actual vicepresidente Miguel Ángel Pesce, cuyo cargo no está avalado hoy por un acuerdo con el Senado, y nombrar en su reemplazo a algún funcionario afín. El candidato más firme a sucederlo era, hasta ayer, el economista y profesor de la Universidad Di Tella, Lucas Llach. También podrá designar directores para las dos sillas aún vacías.

Así y todo, el macrismo deberá convivir en el comienzo con una dificultad adicional: el directorio quedará conformado por directores que responden al kirchnerismo, y que fueron designados en su mayoría por el exministro de Economía, Axel Kicillof. Ellos son: Juan Martín Cuattromo, Bárbara Domatto Conti, Mariano Beltrani, Alejandro Formento, Miguel Angel Pesce (quien podría ser destituido hoy mismo) y Sebastián Aguilera (designado por Capitanich). Marrodán dejó su cargo ayer; Feldman y Biscay seguirían hoy los mismos pasos. La carta orgánica obliga al presidente del Central a reunir al directorio por lo menos una vez cada quince días. El quórum es alcanzado con cinco miembros y las resoluciones -"salvo disposición en contrario"- son adoptadas por simple mayoría de votos de quienes están presentes.

En el sistema financiero esperaban ayer las primeras definiciones sin demasiada información, y la convocatoria del nuevo equipo del Banco Central para establecer un primer canal de diálogo y volcar sus inquietudes. La especulación en las mesas de dinero se mantuvo en torno a los primeros pasos oficiales que podrían darse sobre el mercado cambiario: un dólar oficial cercano a $ 14,50, una suba de tasas de interés que ven cercana al 35%-40% anual y el anuncio oficial de los diferentes stocks de dólares que se hayan acordado para fortalecer las reservas del Banco Central (liquidación de cerealeras y créditos internacionales). Creen que, pasadas las fiestas, el Gobierno avanzaría con el plan prometido: liberar para siempre el cepo cambiario instalado hace ya cuatro años en el país.

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