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Sin extras, bloque K en clave post-2015
• Show de La Cámpora como un ejercicio de cristinismo
Andrés “Cuervo” Larroque, Eduardo “Wado” de Pedro y José Ottavis
Cuatro años atrás, el 14 de septiembre, convalesciente de una intervención, Néstor Kirchner apadrinó el nacimiento de La Cámpora, cuya cúpula juvenil tenía relación con Máximo K. Aquel atardecer, aunque en el Luna Park había tropa del Movimiento Evita y de la Juventud Sindical del ahora anti- K Facundo Moyano, sobre el escenario apareció el póquer de conducción neocamporista como escolta del matrimonio K.
En primera línea estuvieron Andrés "Cuervo" Larroque, Eduardo "Wado" de Pedro, Juan Cabandié, Mariano Recalde y José Ottavis. El tiempo y la ausencia de Kirchner operaron sobre aquel combo y este sábado, el único orador confirmado es Larroque, aunque parece un hecho que Ottavis tendrá su tiempo de micrófono abierto. La reaparición de Ottavis, que controla la JP bonaerense y patentó Peronismo Kirchnerista (PK) como sello propio -lo que se leyó como una especie de descamporización-, es un dato sintomático que lo vuelve a poner, tras una temporada de invisibilidad, en un podio sólo reservado a los coroneles de la juventud K.
Es una jugada interesante en el ajedrez neocamporista porque el clan juvenil aparece cruzado por debates y tensiones sobre cómo diseñar el tránsito hacia 2015 y para un tiempo sin Cristina de Kirchner en el Gobierno -que tiene como subtexto sin La Cámpora en el poder-, enfoque que profundiza las discrepancias entre los dos caciques sobre los que se centralizó el neocamporismo: Larroque y De Pedro.
El rumor sobre la invitación a Daniel Scioli -que emula el murmullo de la semana pasada sobre su presencia en el plenario de Unidos y Organizados (UyO) en La Plata, que no ocurrió- es producto de chispazos internos sobre los puentes y las empatías que estableció un sector de la cúpula con el PJ clásico. Ottavis viene, de hecho, de esa matriz y se reconfiguró; De Pedro, en cambio, se aquerenció con la sede partidaria de Matheu 130 y se convirtió en apoderado. Los larroquistas, más territoriales, atribuyen a "Wado" un dosis de pragmatismo o racionalidad, según quien lo diga, que para el purismo ultra-K se parece a una herejía. Entre esos pulseos, circuló la posibilidad de que también De Pedro se acoplara a la lista de oradores a la vez que se barajó la alternativa de que un militante joven, quizá secundario, se subiera como un anónimo al podio de los discursos para expresar, más allá de los dirigentes -ya casi cerca de ser cuarentones: Larroque y De Pedro 37, Ottavis 34- a la tropa neocamporista.
Todos y nadie
Scioli, por lo pronto, está casi descartado porque La Cámpora diseñó la juntada en Argentinos como un acto propio donde lo que se diga, lo que se muestre y lo que se junte será neocamporismo explícito, aun con sus matices y chispazos internos. En ese marco, se invitó a todos los que quieran ir, que es lo mismo que invitar a nadie porque no habrá protocolo que priorice jerarquías, más allá de un puñado de sillas alineadas para los funcionarios y los dirigentes que concurran.
Todo un detalle: los que vayan lo harán para acercarse a La Cámpora -habrá que ver qué presidenciables asisten- y no porque La Cámpora los convoque para tenerlos cerca. De hecho, el bosquejo anticipa una muestra de cristinismo que podría coronarse con un mensaje -¿en video? ¿en teleconferencia?- de la Presidente hacia sus soldados.


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