Sin fútbol y con suerte

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Una floja actuación de la Selección ante un limitado rival y lo único positivo fue que rescató un punto para seguir punteando las eliminatorias. El equipo de Sabella no pudo nunca hilvanar una jugada, y el oportunismo de Higuaín lo salvó de una derrota. En la peor actuación de los últimos tiempos, los únicos rescatables fueron Romero (que atajó un penal), Federico Fernández y Gonzalo Higuaín.

La Selección empezó desconcentrada, y la prueba de ello fue el infantil penal que le hizo Di María a Farfán al minuto de juego. Suerte que Sergio Romero lo atajó, porque si no, hubiese sido más difícil la remontada.

Lionel Messi, sin encontrar la posición en la cancha, Di María perdido y distraído, y Gago sin la precisión habitual hacían que la Selección perdiera la pelota muy rápido.

Perú encontró un lugar por derecha, donde lastimaba con las proyecciones de Luis Advíncula (un delantero jugando de lateral) y la velocidad de Farfán. A espaldas de Di María y haciéndole el 2-1 a Rojo, Perú se cansó de desbordar y en un centro Zambrano marcó el 1 a 0.

Argentina tuvo suerte porque en su primer ataque a fondo Gonzalo Higuaín empató el partido, luego de un desborde de Lavezzi (que intentó mucho y produjo muy poco).

En el segundo tiempo la cosa no mejoró. Messi desaparecido, Di María errático y Lavezzi obstinado en gambetearse a todos, la Selección no tuvo el poder de fuego habitual y Perú fue más.

La dupla Advíncula-Farfán siguió siendo un problema insoluble para la defensa argentina y los toques de calidad del zurdo Paolo Cruzado le ponían el poco de fútbol que tenía el partido.

Obligada por el rival y por su propia imprecisión, la Selección jugó muy lejos del arco rival, con un Higuaín que estaba muy aislado, tratando de pescar un rebote.

La Selección terminó pidiendo la hora, con una gran atajada de Romero, que lo salvó de la derrota.

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