- ámbito
- Edición Impresa
Sintió Mujica el rigor de sindicatos “amigos”
El paro, de cuatro horas, se completó con una manifestación en Montevideo y un acto central, en medio de una jornada soleada y con temperatura media. Frente al estrado levantado en la principal avenida de la capital uruguaya se mezclaron obreros de la construcción y metalúrgicos, con sus tradicionales cascos, botas y protectores para la vista, con empleados bancarios de saco y corbata, entre otros. Con banderas de sus sindicatos, pancartas y carteles con reclamos diversos, unos 30.000 trabajadores participaron en el acto, según estimaron los organizadores.
La central de trabajadores PIT-CNT reclamó una redistribución de la riqueza con justicia social, mayor inversión directa del Estado para el desarrollo del país productivo y participación en la reforma del Estado que lleva adelante el Gobierno de Mujica. Consignas clásicas que esconden también la resistencia a cambios para desarmar la ineficiencia estatal, a la que un culposo Mujica le declaró la guerra.
Además, durante los discursos de los tres coordinadores de la central obrera, se exigió mayor presupuesto para la educación, un plan de vivienda popular y mejoras para el sistema integrado de salud.
Fue una movilización «muy expresiva» porque agrupó «al conjunto de los trabajadores tanto en Montevideo como en el resto del país», destacó Juan Castillo, uno de los coordinadores del Plenario Intersindical-Convención Nacional de los Trabajadores (PIT-CNT). Es «necesario» que el país tenga una «mejor distribución de la riqueza» con salarios «dignos» tanto a nivel de los funcionarios públicos como los trabajadores privados, agregó.
Castillo destacó que desde que la coalición de izquierda Frente Amplio (FA) llegó al Gobierno, en 2005, primero con el socialista Tabaré Vázquez y ahora con el ex guerrillero Mujica como presidente, «ha habido mejoras» en el nivel de vida de los trabajadores. «Pero todavía queda mucho por hacer. Hay menos pobres en el país, pero cada vez es más amplia la brecha entre los ricos y los trabajadores», afirmó.
Fernando Pereira, otro de los coordinadores de la central obrera, destacó en su discurso que el presupuesto de gastos para el próximo quinquenio que tiene a estudio el Gobierno y próximamente enviará al Parlamento, «debe dar prioridad a la educación y la vivienda». «Se debe escuchar el reclamo de los trabajadores, su opinión y experiencia a la hora de definir cómo y dónde se debe gastar más», agregó.
Durante la huelga de cuatro horas no funcionó la banca, se detuvo la actividad en la construcción y en numerosas fábricas e industrias, y no se dictaron clases en colegios ni universidades.
En los servicios sanitarios se atendieron únicamente los casos urgentes, y las oficinas públicas permanecieron abiertas, pero con importante absentismo. La paralización fue respaldada, además, por el servicio de transporte de Montevideo, pero los colectivos no detuvieron sus actividades, aunque sí los taxis.
La anterior huelga general parcial desde que Mujica asumió la presidencia, el 1 de marzo pasado, había sido de cinco horas, el pasado 9 de junio.
Agencias EFE y AFP


Dejá tu comentario