14 de noviembre 2012 - 00:00

Sobornos: tampoco los mozos lo vieron al arrepentido

El sindicalista Omar Viviani cargó ayer contra Alberto Flamarique en el juicio oral por los supuestos sobornos en el Senado. Viviani ratificó la versión de Hugo Moyano según la cual el exministro de Trabajo habría sostenido que utilizaría «la Banelco» para asegurar los votos de los senadores peronistas con el fin de aprobar el proyecto de reforma laboral. Olvidadizo, por momentos casi desorientado, relató reuniones secretas con senadores peronistas aunque no aportó mayores precisiones. Distinto fue el caso de los mozos de la Casa Rosada, que desfilaron ante el Tribunal Oral Federal N° 3 como testigos. Negaron haber visto alguna vez al arrepentido Mario Pontaquarto y alimentaron jugosos conciliábulos en los pasillos de Comodoro Py con los recuerdos propios de quienes han estado al servicio de los hombres más encumbrados del país durante tres décadas.

«No recuerdo» y «ya pasó mucho tiempo» fueron las respuestas que dominaron el testimonio del titular del gremio de peones de taxi. Si bien por estos días la política lo encuentra alejado de Moyano, ayer, en una audiencia solitaria, casi sin público, respaldó el testimonio del jefe de la CGT Azopardo y dijo haber escuchado a Flamarique hablar de la ya célebre «Banelco».

Más interesante, recordó los entretelones de una reunión reservada en la sede del PJ de la Capital en la cual participaron Daniel Scioli, Rubén Marín y el acusado Alberto Tell. «En ese encuentro Tell nos había dicho que iba a rechazar el proyecto», comentó buscándolo con la mirada entre los acusados. Fue en vano ya que el exsenador no se presentó a la audiencia. En un curioso giro, cerca del final de su testimonio se rectificó y dijo que no se trataba de Tell sino de Héctor Maya.

Un capítulo más interesante fue el de los mozos de la Casa de Gobierno, Carlos Maza, Carlos Aranda y Jorge Maffia. Los tres, interrogados por Fernando de la Rúa, negaron haber visto alguna vez a Pontaquarto en Balcarce 50 y dieron precisiones que difieren con los croquis del despacho presidencial que el arrepentido había presentado durante la instrucción a fin de demostrar que él había participado en una reunión en la cual supuestamente se habría planeado pagar coimas.

Un panorama favorable para los abogados defensores. Hasta el momento todos los empleados de la Casa Rosada han negado haber visto alguna vez a Pontaquarto, mucho menos un supuesto cónclave que lo incluyera junto a los exsenadores o al extitular de la SIDE, Fernando de Santibáñez.

A medida que dejaban el estrado, los mozos se congregaban en el pasillo del subsuelo de Comodoro Py e intercambiaban distintos comentarios con acusados, otros testigos y curiosos de ocasión. Allí, en un verdadero túnel del tiempo, recordaron asados en la quinta de Olivos con Carlos Menem, apasionadas discusiones sobre fútbol con Néstor Kirchner y la tensión del momento en el cual De la Rúa les avisó que renunciaba. A esto se sumaban anécdotas de todas las celebridades que han pasado por Balcarce 50, desde actores y cantantes hasta líderes mundiales de la talla de Bill Clinton y George W. Bush.

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