30 de marzo 2009 - 00:00

Socios aíslan a Macri en puja de candidaturas

Mauricio Macri
Mauricio Macri
El acuerdo entre Francisco de Narváez y Felipe Solá para compartir, con cartel francés, la lista de diputados del PJ disidente tiene como primera víctima a Mauricio Macri que cedió, por la fuerza, su protagonismo en el armado del PRO bonaerense.
El porteño operaba sobre la hipótesis de que se quedaría con un tercio de la boleta nacional de la triple alianza pero, al final, se quedará con el 20%. Entre los primeros diez lugares, los considerados seguros, Macri coloca, por ahora, sólo dos nombres.
Eso explica porque el viernes, cuando se anunció -como anticipó este diario el miércoles pasado- Macri estuvo ausente en la presentación de De Narváez-Solá. Así y todo, se espera que en las próximas horas, el jefe de Gobierno comparta una cita, con foto, con los «efes».
Típico de un triple romance. Siempre uno resulta víctima de los otros dos. Esta vez le tocó a Macri como antes, en la discusión por quién encabezaba la boleta, la empatía fue entre el porteño y De Narváez. ¿Corresponde, ahora, que el uno-dos se lo hagan al empresario?
Compensación
Macri pagó el costo de la intervención del PRO bonaerense que implicó el desplazamiento de su primo Jorge de la conducción de ese espacio. Ahora espera poder compensar en el reparto de candidaturas en las secciones, para llegar a lo más parecido al 33% de los lugares.
Solá -a quien Gustavo Maragoni (sciolista, vicepresidente del Baco Provincia) llama Felipe II-, le puso un límite: «Si querés tener candidatos en la provincia, abrí la boleta de la Capital». Sus operadores en provincia, José Torello, Ramiro Tagliaferro y Cristina Gribaudo, tendrán que remar para conseguir espacios para el macrismo.
Por lo pronto, el primer PRO de la boleta nacional habrá que buscarlo a partir del sexto lugar. A De Narváez y Solá se sumará, como informó este diario el viernes, Claudia Rucci, a la que seguirán Jorge Sarghini, por el felipismo, y Alfredo Atanasof, por De Narváez-Duhalde.
En ese caso deberá aportar una dama lo que relegará a Rubén Ledesma y Jorge Triaca (h). A su vez, en las secciones, De Narváez y Solá hicieron un preacuerdo donde se repartieron la preeminencia según el territorio lo que, otra vez, reduce la participación macrista.
Solá, por caso, pidió incidir sobre la Tercera donde quiere lugares para Osvaldo Mércuri, Ricardo Giacobbe y Mónica López, esposa del sindicalista del petróleo, Alberto Roberti. También reservó poder de lapicera para la Sexta para garantizarle fueros a Marcelo Di Pasquale y Mario Simón.
De Narváez, en tanto, quiere a Gustavo Ferri por la Tercera y pide pista en La Plata y en la Cuarta, mientras pulsea en la Quinta con Alfredo «Tati» Meckievi, en dura cinchada con Gerónimo «Momo» Venegas, que quiere abrir la lista con Gastón Guarracino.
Pero Macri no es el único que perdió peso. Otro que anda gruñendo, descontento, es Luis Barrionuevo. Un operativo de inteligencia televisiva hizo llegar a una reunión de Solá y De Narváez un video donde el gastronómico destrataba a ambos dirigentes.
Resultado: en la Primera, donde Barrionuevo pretendía mandar, le quitan referencia y, para torearlo, se invoca el nombre de Carlos Brown, presidente del Movimiento Productivo Argentino (MPA) de Eduardo Duhalde, como cabeza de la boleta.
Macri, en tanto, sólo parece tener la obligación de buscarle un casillero a su primo Jorge que la semana pasada se encontró con el jefe de Gobierno porteño, charla para acercar posiciones, en la que -se jura- no se habló de candidaturas. A veces no es necesario.
Salvo que le preparen una emboscada, Jorge Macri será candidato. Todo se encamina a garantizarle que renueve su banca como diputado provincial por la Tercera Sección.

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