23 de julio 2012 - 00:00

Socios de Merkel presionan a Atenas

Berlín - Los aliados del Gobierno de la canciller alemana, Angela Merkel, retomaron ayer la presión sobre Grecia, al afirmar que un eventual abandono de la zona euro «ya no causa espanto», entre rumores asimismo en medios alemanes de que el Fondo Monetario abandonará a su suerte al país heleno.

Para el ministro de Economía, el líder liberal Philipp Rösler, la hipótesis de un abandono de Grecia de la zona euro «ya no es improbable» y, además, tal posibilidad ha dejado de «causar espanto». «Para mí, un abandono de Grecia del euro dejó hace tiempo de dar miedo», apuntó el ministro, en declaraciones a la cadena de televisión pública ARD, para añadir que, mientras España y Portugal «van por el buen camino» con las reformas emprendidas.

Las declaraciones del líder del Partido Liberal (FDP) siguen a la categórica negativa de su correligionario y titular de Exteriores, Guido Westerwelle, a cualquier renegociación de los acuerdos con Grecia. Se percibe «un deseo» de Grecia de «negociarlo todo de nuevo», apuntó Westerwelle en declaraciones al popular diario Bild, para zanjar que, por encima del deseo de su Gobierno de que siga en la zona euro, «no aprobaremos» ningún cambio sustancial en los compromisos adquiridos por Atenas. Paralelamente a estas declaraciones de los socios liberales de Merkel, desde la gubernamental Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) se proponía un regreso «suave» al dracma. «El Estado griego debería empezar a pagar la mitad de los sueldos de sus funcionarios, las jubilaciones y otros gastos en dracmas», apuntó el secretario general de la CSU, Alexander Dobrindt, en declaraciones ayer al dominical Welt am Sonntag.

Agencia EFE

Dejá tu comentario