- ámbito
- Edición Impresa
Solá, un osado guiño a Scioli y bosquejo sobre el día después
Felipe Solá, Juan Pablo Cafiero, Jorge Taiana, Fernando “Chino” Navarro, Enrique “Pepe” Albistur y Cristina Álvarez Rodríguez.
Junto al diputado massista Ignacio de Mendiguren, Solá -excandidato a gobernador del FR- compartió un almuerzo en el Museo Evita, invitado por Albistur, en una mesa donde se sentaron Jorge Taiana y Fernando "Chino" Navarro, dos dirigentes de diálogo con Solá y, también, Juan Pablo Cafiero, "Juampi", exembajador en el Vaticano, que fue ministro de Seguridad felipista, y reapareció luego de una temporada de silencio. El scrum lo completó, como anfitriona, Cristina Álvarez Rodríguez, que gerencia el local y la memorabilia de Eva Perón.
Antiblanco
Entre sonrisas y gestos, Solá dejó caer una frase que repercutirá, como desafío e incorrección, en Tigre respecto a que los dirigentes políticos "no votan en blanco". A pesar del filomacrismo que actuó, Sergio Massa se muestra prescindente, con una neutralidad de votoblanquismo a la vez que dio libertad de acción. Sin embargo, su hoja de ruta se construye sobre un episodio que presume inevitable y, a la vez, desea que ocurra: el triunfo de Macri.
Massa opera sobre la tesis de que la victoria del PRO no sólo le da protagonismo al FR, mediante un pacto de gobernabilidad -en la Legislatura bonaerense y en el Congreso-, sino que dinamita al universo K y deja, sin destino y sin techo, a una multitud de dirigentes y militantes. Solá mira el mismo proceso de otro modo; presume que al pasar el tiempo, cuando los votantes del FpV -que son casi 10 millones- enfoquen un esquema o liderazgo que enfrente a Macri, le pasarán factura a los dirigentes que jugaron para la derrota peronista.
Una mirada similar dejó caer en la sobremesa De Mendiguren, que vino criticando la agenda económica de Macri y le puso nombre a su pavor. "Si Macri manda a negociar con los buitres a un economista, a alguien como Sturzenegger, es que va a ceder todo, a no discutir nada" se quejó el ex titular de la UIA que agita la hipótesis de la megadevaluación macrista.
Proyecciones
Albistur, publicista y gigantógrafo de todos los peronismos, armó el show para la juntada de Solá con Taiana y Navarro -ambos del Movimiento Evita- sumó a "Juampi" Cafiero y sentó a Álvarez Rodríguez, ministra sciolista. Hubo datos, informes y proyecciones sobre un supuesto repunte de Scioli en los últimos días y la percepción sobre un resultado ajustado, pero no resuelto como emiten las usinas del PRO. En el universo oficial, la idea de que la advertencia sobre un ajuste de Macri está permeando y empezó a volcar votos massistas hacia Scioli. Es, claro, una lectura sin datos ni elementos medibles más allá de la percepción.
A pesar de los pronósticos voluntariosos, la juntada se proyecta más allá del 22-N al plantear que, con o sin Scioli, empezará un proceso de redefinición y reordenamiento de esa entidad política llamada peronismo y que, tras el tsunami electoral de este año -se quedará con 15 provincias, si se cuenta Córdoba, en manos de Juan Schiaretti y Chubut de Mario Das Neves, dos díscolos de la Casa Rosada- pero perderá, sobre todo si gana Macri, el control mayoritario del poder público. El interrogante ofrece pistas diferentes según el score del 22-N pero supone, en los dos escenarios, un repliegue del kirchenrismo, de Cristina de Kirchner y de su agrupación fetiche, La Cámpora.


Dejá tu comentario