Felipe Solá volverá a exhibir un acuerdo con el PRO de Mauricio Macri el 5 y 6 de diciembre en Mar del Plata. Ya fuera del kirchnerismo, el ex gobernador avanzará en el armado de un frente opositor para las elecciones legislativas de 2009 y se mostrará junto a Jorge Macri, armador del partido de su primo en provincia de Buenos Aires, y con otros ex oficialistas como el santacruceño Sergio Acevedo y el diputado santafesino Walter Agosto, quien fue desplazado de la presidencia de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara baja.
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«Análisis y Diagnóstico de la Argentina actual» será el panel, organizado por la Fundación Konrad Adenauer, que compartirán Solá y Macri. No es éste, sin embargo, el primer coqueteo entre el diputado peronista y el macrismo. En plena pelea con el campo por las retenciones móviles, Solá participó junto a Jorge Sarghini de un seminario donde el PRO despotricó contra la política agropecuaria del gobierno de Cristina de Kirchner.
La semana pasada, el macrismo bonaerense organizó un retiro espiritual en la Ruta 2, a la altura de Campos de Roca, Chascomús, donde el ministro de Economía de la Capital Federal, el bonaerense Néstor Grindetti compartió con Jorge Macri el mismo diagnóstico: replicar en la provincia el laxo esquema político de Capital Federal, capaz de cobijar a peronistas díscolos como Cristina Ritondo y Diego Santilli o radicales como Oscar Zago, Martín Ocampo y el ministro de Cultura, Hernán Lombardi.
La diputada macrista Cristina-Gribaudo también participó del agreste cónclave de la Ruta 2. Esta legisladora, que comenzó su carrera política en la UCR de San Isidro, fue la encargada de concretar un encuentro reservado entre Solá y el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. Ahora trabaja junto a Macri, Jorge, para acercar a PRO a varios intendentes de la UCR de Julio Cobos, otro aliado de Solá en el Congreso. El macrismo bonaerense mantiene contactos fluidos con intendentes como Héctor «Cachi» Gutiérrez (Pergamino) y Mario Meoni (Junín) con quienes no descarta impulsar un frente opositor para las elecciones legislativas de 2009. Este esquema, enfrentado con la alianza de la Coalición Cívica de Elisa Carrió y la UCR de Gerardo Morales, se completa con la figura de Francisco de Narváez, otro peronistadisidente de la provinciade Buenos Aires que pivotea con el PRO, pero que también acordó su incorporación al interbloque de 22 diputados que lideran Solá y el justicialista cobista de Mendoza, Enrique Thomas, ex candidato a vicegobernador provincial en la fórmula que encabezó el radical César Biffi, bendecido por el vicepresidente.
En el Hotel Garden de Mar del Plata, el primer fin de semana de diciembre, estará también monseñor Jorge Lagazio, secretario ejecutivo de la Pastoral Social del Episcopado, una de las organizaciones más temidas por la Casa Rosada y aliada de Eduardo Duhalde en la crisis de 2001 a través de la Mesa de Diálogo. «Este es el momento de abrir el diálogo con todos los sectores, más allá de las candidaturas. El PRO es un espacio que respeta las pertenenciaspartidarias y no es necesarioabandonar ningún esquemapara sentarnos a buscarun programa en común. Lo importante es hacer crecer al PRO en la provincia», explicó ayer Macri (primo) a este diario.
Oscar «Ruso» Daniele, secretario general de las 62 Organizaciones Peronistas (Rosario) y Gustavo Marangoni, director del Bapro, serán otros de los invitados a disertar en el marco del foro «Pensamiento Político del Humanismo Cristiano en la Argentina del Siglo XXI».
Esta semana, el macrista peronista Santilli, vicepresidente primero de la Legislatura porteña consideró que «se debería avanzar en un diálogo más maduro» con el diputado Solá, a quien calificó como «un hombre clave para lo que viene».
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