29 de octubre 2014 - 00:00

Sombra densa en el inicio de un año electoral

Madrid - La corrupción es la primera preocupación del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, a las puertas de un año electoral en el que se celebrarán comicios municipales, regionales y generales en el país. Así lo dijo ayer el ministro español de Defensa, Pedro Morenés, ante los micrófonos de la radio pública. Rajoy "está sufriendo extraordinariamente. Para él esto es una verdadera agonía", aseguró.

Las siglas de su formación, el Partido Popular (PP), se vieron el lunes ensombrecidas de nuevo por la corrupción al destaparse una trama que presuntamente adjudicaba servicios y obras públicas en ayuntamientos y gobiernos regionales a cambio de comisiones ilegales. La operación se saldó con 51 detenidos, entre los que hay alcaldes, dirigentes locales y regionales, y funcionarios públicos. La mayoría de ellos del PP, aunque también de otras formaciones como el Partido Socialista (PSOE), el más importante de la oposición.

El escándalo se suma a un listado con miles de causas judiciales abiertas, cientos de imputados y millones de euros defraudados en un país en el que, según un informe de la Comisión Europea, el 95% de los ciudadanos piensa que la corrupción está extendida.

Sólo en las últimas semanas, los casos de las tarjetas de crédito opacas utilizadas por la cúpula de las entidades financieras Caja Madrid y Bankia, o el de la presunta contabilidad B del Partido Popular saltaron a las portadas de la prensa.

Ayer mismo, el exministro Ángel Acebes (PP) era increpado por un grupo de ciudadanos al grito de "chorizo" (ladrón) y "sinvergüenza" tras declarar ante el juez en la Audiencia Nacional de Madrid por el llamado "caso Gürtel", que a principios de 2012 puso contra las cuerdas al Gobierno de Rajoy.

Y el lunes, el exministro y exdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Rodrigo Rato fue expulsado del PP por su imputación en el caso de las tarjetas de crédito no declaradas.

"Es difícil imaginar qué cosas más pueden estar podridas en España después de todo lo que ya ha salido a la luz. Son demasiados los días en los que la prensa dedica la práctica totalidad de sus portadas a asuntos de corrupción", dijo ayer en su editorial el diario El Mundo.

Los españoles piden gestos contundentes contra estas actuaciones ilegales en medio de una crisis económica en la que los responsables políticos reclamaron "sacrificios" a la ciudadanía para rebajar el déficit a golpe de recortes en los servicios públicos.

Conscientes de ello, el PP de Rajoy y el PSOE dan ahora algunos pasos para intentar convencer a la opinión pública de que apuestan realmente por la regeneración democrática del país.

El PP decidió el lunes suspender de militancia en tiempo récord a todos los miembros del partido detenidos horas antes, lo que supuso un cambio de criterio, ya que hasta ahora la dirección del partido se negaba a actuar con esa celeridad "apelando a la necesidad de salvaguardar la presunción de inocencia", según El Mundo.

Ayer, el PSOE anunció 33 medidas para luchar contra la corrupción y pidió al presidente del Gobierno que dé la cara en el Congreso de los Diputados. Las urnas serán, en 2015, el mejor termómetro para medir si estas iniciativas calan entre los ciudadanos.

Los resultados de las últimas elecciones celebradas en España, las europeas de mayo, apuntaron ya al auge de formaciones menos consolidadas en el sistema, pero más beligerantes contra la corrupción, como Podemos. La formación de izquierda, nacida al calor del movimiento de los indignados, obtuvo 1,2 millón de votos pocos meses después de su nacimiento. Según encuestas, podría convertirse en la segunda fuerza nacional.

"El comportamiento indigno de algunos políticos y la sensación de que sus partidos no han hecho todo lo que estaba en sus manos para arrancar de raíz la corrupción genera hartazgo entre los ciudadanos y beneficia los movimientos populistas", destacó El Mundo.

Agencia DPA

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