- ámbito
- Edición Impresa
Spanair presentó quiebra: hay 2.000 empleos en peligro
Desde el viernes pasado no hubo vuelos de Spanair. Los aviones
varados y la gente reprogramando sus viajes fueron el clásico de ayer.
La aerolínea reconoció un pasivo que supera los 300 millones de euros, después de que el viernes anunciara, sin previo aviso, su cierre y la suspensión de sus actividades, dejando en tierra a miles de pasajeros.
No sólo se han visto afectados quienes volaban este fin de semana con Spanair, sino también quienes ya tenían programado su viaje en los próximos meses.
Desde la suspensión de la actividad de Spanair el 27 de enero hasta ayer se reubicaron más de 12.000 personas en vuelos de otras compañías y se recibieron 1.457 reclamos de los afectados.
La Asociación General de Consumidores denunció la «total indefensión» de éstos y propuso que las aerolíneas creen un fondo de garantía para asegurar el reembolso de los pasajes sin tener que adherirse al concurso de acreedores.
Tras presentar la suspensión de pagos, fue el propio presidente de la aerolínea, Ferran Soriano, el encargado de comunicar ayer a los empleados que la empresa abrirá un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) a 2.075 trabajadores.
Los empleados incluidos en el ERE son 932 auxiliares de vuelo, 395 pilotos, 325 personas adscritas a servicios generales, 192 de mantenimiento de aeronaves, 196 que trabajan en oficinas de ventas y 35 de almacenes.
Fuentes jurídicas señalaron que el equipo de abogados de Spanair intenta que la suspensión de pagos se declare lo antes posible para evitar que alguno de los acreedores solicite el concurso necesario, lo que dificultaría la gestión de la crisis de la aerolínea.
El principal acreedor de Spanair es la aerolínea sueca SAS, propietaria del 10% de la compañía y antiguo máximo accionista hasta 2009, que reconoce que la empresa española le adeuda 165 millones de euros.
Por otra parte, la aerolínea que preside Soriano recibió en los últimos tres años 150 millones de euros del Gobierno regional de Cataluña y del Ayuntamiento de Barcelona.
Los sindicatos ya exigieron a la Administración catalana que tome cartas en el asunto para garantizar una salida a la difícil situación de los trabajadores de la aerolínea.
Estos, que se ven ya en la calle, consideran imprescindible que el proceso de suspensión de pagos se concrete lo antes posible para exigir la indemnización que les corresponde y empezar a cobrar el subsidio de desempleo.
Por eso, poco después de conocerse la presentación por la empresa de la suspensión de pagos, el sindicato de pilotos de Spanair presentó a su vez ante el Juzgado de lo Mercantil de Barcelona un concurso «necesario» de acreedores a fin de apartar a la dirección de la aerolínea de la futura gestión concursal.
Agencia EFE


Dejá tu comentario