13 de septiembre 2018 - 00:00

Starbucks expulsa de México a la colombiana Juan Valdez

México. La gesta bíblica de David contra Goliat no tuvo el mismo final feliz en el caso de la cadena colombiana de café Juan Valdez, que sucumbió ante el gigante, la multinacional estadounidense Starbucks que acapara el 45% del consumo mexicano.

Juan Valdez dio a conocer su decisión de abandonar un mercado que se perfilaba como prometedor pero donde nunca pudo expandirse en la forma que planeaba, con 10 establecimientos. La empresa colombiana atribuyó la "derrota táctica" al incumplimiento del contrato en el que se acordó que la expansión de la marca alcanzaría un nivel de 100 sucursales en el país. La avidez por conquistar este mercado del café provocó una verdadera "guerra de las cafeterías" en la que Starbucks se alza como amplio ganador, con 2.658 establecimientos, 11,5% más que hace 5 años y 45% del mercado, de acuerdo con la agencia Euromonitor Internacional. Operada en México por el poderoso conglomerado Alsea, que maneja algunas de las más populares cadenas de restaurantes, la marca de la sirena prevé para 2021 acercarse a las 3.000 unidades.

Expertos del sector estiman que en México el mercado de café es "próspero y con consumidores exigentes que demandan cada vez más opciones". Café Punta del Cielo se posiciona en segundo lugar con un 12,9%, seguido por The Italian Coffee Company (11,3%), y Caffé Macchiato (4,5%).

No es el mismo caso de Juan Valdez, que desembarcó en 2013 y en 5 años sólo pudo abrir 10 sucursales, a pesar de que sus planes eran inaugurar un centenar.

La vicepresidenta Internacional de Procafecol, María Paula Moreno, señaló a la agencia de noticias Notimex que Juan Valdez estará muy pronto de regreso, pero afirmó que "que el tiempo" dependerá de que "encuentre un socio idóneo", aunque calculó que podría ser en un par de años.

Para Moreno, México sigue estando dentro de sus planes pues considera que, junto con Brasil y Argentina, es un mercado prometedor, por los más de 120 millones de habitantes, el ingreso per cápita y el reconocimiento de la marca.

Marcos Romero. Ansa

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