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Sturzenegger: sólo queda estudiar
Rebatiremos cada uno de los conceptos. En primer lugar Sturzenegger pone en duda el IPCNu del INDEC al compararlo con el índice de precios de la CABA. Mientras el primero fue elaborado siguiendo los más altos parámetros internacionales, consultando a cantidad de expertos internacionales e intercambiando experiencias con otros países, el índice de la Ciudad nació como producto de un puro interés político electoral en el año 2011. El IPCNu fue presentando públicamente y su metodología se encuentra publicada con un detalle inédito de canastas y ponderaciones. La metodología del índice Ciudad brilla por su oscuridad.
Pero no terminan allí sus críticas. Sostiene el autor de la nota que, dado que en el interior del país la importancia de los alimentos y otros bienes es mayor que en CABA, y son esos productos los que más subieron, entonces no es verdad lo que dice el INDEC. Falso. Ni siquiera se tomó el trabajo de investigar correctamente. En la Región Metropolitana de Buenos Aires (RMBA) el peso de los alimentos en la canasta es del 32,88%, mayor (y no menor como dice Sturzenegger) por ejemplo que el de Cuyo (31,42% o Patagonia (27,44%).
Pero para no dejar sólo el análisis al capítulo alimentos y bebidas veamos qué ocurre con el equipamiento del hogar. La región NOA tiene una ponderación del 6,77% en este rubro, menor que la de la RMBA (7,18%). Lo mismo ocurre con el rubro indumentaria, que en la Región Pampeana pondera un 8,46% contra 8,74% de la RMBA.
Como si estos argumentos técnicos no fueran suficientes para dejar en evidencia las inconsistencias del autor de la nota, cabe aclarar que la Región Metropolitana de Buenos Aires (una de las 6 regiones que abarca el IPCNu) incluye no sólo la CABA sino 42 partidos de la provincia de Buenos Aires y la dispersión de precios que allí se encuentra, desde Zárate a La Plata, pasando por Merlo o General Rodríguez, es de una amplitud por todos conocida. Medir precios es más que salir a un par de negocios y supermercados del centro de la Ciudad de Buenos Aires, por más que se trate de la capital del país.
Por otra parte, Sturzenegger cuestiona que el INDEC no publique los precios promedio. Dado que la metodología y la producción del IPCNu no puede ser cuestionada por la oposición por su alta satisfacción en cuanto a la calidad en los procesos de elaboración, pareciera que la oposición política apunta ahora a una cuestión que metodológicamente no reviste trascendencia como es la publicación de precios promedios. En efecto, por un lado no es habitual publicar precios promedio y por el otro no es la función de un índice de precios. Existe un consenso en los distintos manuales así como en los institutos de estadística, que el objetivo de los IPC es medir las variaciones de precios y no los precios mismos. A modo de ejemplo el Manual del IPC (OIT, FMI, Banco Mundial, etc.) sostiene: "Un índice de precios mide los cambios proporcionales o porcentuales de un conjunto de precios a lo largo del tiempo. Un índice de precios al consumidor (IPC) mide los cambios en los precios de los bienes y servicios que consumen los hogares. Tales cambios afectan el poder adquisitivo real de los ingresos de los consumidores y su bienestar. Debido a que no todos los precios de los distintos bienes y servicios cambian en la misma proporción, un índice de precios sólo puede mostrar la variación promedio". Ni Colombia, ni Chile, ni Perú -recientes paradigmas económicos de la región para la oposición política- publican precios promedio.
Aún utilizando los argumentos del autor, al que parece que le gusta comparar el IPCNu del INDEC con los resultados de las consultoras, el rango de las mismas para el mes de febrero fue entre 3 y 5 (IPCNu = 3,4), por lo que muestra su absoluta arbitrariedad tomando en la comparación sólo las que sirven a su argumento. Esto no constituye un método científico honesto.
Finalmente, ya refutada técnicamente la crítica del autor, y tomando en cuenta que el mismo finaliza su nota afirmando que "la Argentina necesita un Gobierno confiable y creíble", debe recordarse que en 2001 fue secretario de Política Económica de la Alianza. Actualmente se encuentra procesado por la Justicia argentina en el marco de la causa por el megacanje de De la Rúa. Se referirá a ese tipo de gobierno. La verdad no ofende.


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