19 de noviembre 2013 - 00:00

Sub-40 de La Cámpora al Nación

Con la designación de Juan Ignacio Forlon en la presidencia del Banco Nación, La Cámpora asume ya el control total de la mayor entidad financiera local. Se trata de un abogado sub-40 (37 años) que ha tenido una carrera meteórica en el sector público.

Para sus detractores, uno de sus principales acervos es ser amigo y consultor de Máximo Kirchner, quien lo fue ubicando en sillones oficiales. Además señalan que fue quien lo acercó cuando Cristina era senadora y recaló como asesor. Luego supo pasar por distintas empresas y sociedades públicas, como la Lotería Nacional y Garantizar (una sociedad de garantía recíproca que financia a Pymes vía el aval de cheques y emisiones de deuda, y cuyo principal accionista es el BNA).

Es pingüino de pura cepa, nacido en Santa Cruz y vivió en Río Gallegos y quizás su bajo perfil lo acercó más a Máximo. El padre de Forlon cuenta con una calle en homenaje a quien fue el primer presidente del Concejo Deliberante de Río Gallegos desde la vuelta de la democracia. Sin embargo al flamante titular del BNA no se le conoce una militancia política, aunque demostró cualidades para saber escalar posiciones dentro del kirchnerismo.

Desde que desembarcó en el Nación, ya circulaban los rumores en los pasillos del entrepiso de la casa matriz que venía a reemplazar a Juan Carlos Fábrega. Ayer se convirtió en la profecía autocumplida. Para algunos era una especie de "Darth Vader" (como el Lado Oscuro de la Fuerza, de la Guerra de las Galaxias) en el Nación, que llegó para monitorear el accionar de Fabrega, miembro del círculo íntimo sureño de Nestor Kirchner.

Pero lo cierto es que tras ser designado como director en el mayor banco oficial, en marzo del año pasado, al poco tiempo lo nombraron en un puesto clave: presidente del grupo de compañías de seguros del banco. Así, hasta ayer comandó Nación Seguros y Nación Retiro, y su mandato data del 1 de julio de 2012 y finalizaría el 30 de julio de 2015. Con algunas iniciativas en Nación Seguros se supo ganar la enemistad de los principales competidores del negocio del seguro agrícola, quienes argumentaban el uso de tácticas chinas o desleales.

Según fuentes del BNA, Forlon no llegó solo al directorio sino que se trajo a un hermano que se desempeñaría como asesor de la entidad. También recaló en las aseguradoras con un ex-ejecutivo de una aseguradora española dado que Forlon no provenía del negocio asegurador.

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