20 de febrero 2013 - 00:00

Sugestiva baja en el Pentágono

Washington - El general estadounidense John Allen, nominado para comandante supremo de la OTAN, anunció ayer su retiro de las Fuerzas Armadas, en una consecuencia más del escándalo amoroso que acabó con la notable carrera del exjefe de la CIA David Petraeus.

Barack Obama anunció en un comunicado que aceptó la renuncia del general Allen después de 35 años de servicio, "para que pueda abordar los problemas de salud en su familia".

El general indicó en declaraciones a The Washington Post que quiere centrarse en los problemas de salud de su esposa, Kathy, que padece un trastorno inmunológico. "Ahora mismo, sólo quiero que se mejore", dijo.

Allen fue investigado por supuestas "comunicaciones inapropiadas" con Jill Kelley, una de las mujeres involucradas en el escándalo que desencadenó la dimisión del general retirado Petraeus como director de la CIA.

El presidente Obama nominó a Allen en octubre como jefe del Mando Conjunto Europeo, lo que lleva aparejado el puesto de comandante supremo de la OTAN en Europa (SACEUR), pero el escándalo paralizó el proceso de su nominación en el Senado.

Aunque se había apuntado a que los correos que intercambió Allen, de 59 años, con Kelley, de 37 años, una persona conocida en los círculos sociales y militares de Tampa (Florida), podrían ser más que simples "flirteos", el general quedó libre de toda culpa el pasado 22 de enero.

La Oficina del Inspector General del Pentágono, que llevó la investigación, informó que Allen no había violado las prohibiciones militares de conducta impropia, por lo que estaba "totalmente exonerado" de las acusaciones vertidas.

No obstante, fuentes cercanas a Allen indicaron que las preguntas incómodas sobre el caso que podrían surgir durante el proceso de nominación en el Senado le hicieron abandonar la nominación. La decisión de Allen, un general con el que Obama había construido una relación de confianza y se preveía sencillo, obligará a buscar un nuevo candidato para uno de los puestos más prestigiosos en el exterior, en un momento en el que también está pendiente la confirmación del secretario de Defensa, Chuck Hagel, al que se oponen los republicanos.

Petraeus se vio obligado a renunciar el año pasado como director de la (CIA) después de que se hiciera pública una antigua relación extramatrimonial con su biógrafa, quien celosa de Kelley -amiga de la familia Petraeus- la amenazó por correo electrónico. Al iniciar la investigación salió a la luz su correspondencia con Allen.

Agencia EFE

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