17 de junio 2009 - 00:00

Sugestivo endurecimiento de Obama

Washington - En un cambio de tono hacia Irán, el presidente estadounidense, Barack Obama, afirmó ayer que existen pocas diferencias entre las políticas del mandatario Mahmud Ahmadineyad y las de su adversario en las pasadas elecciones, Mir Hosein Musaví.

«Pienso que es importante comprender que, no obstante la extraordinaria manifestación pública en Irán, las diferencias políticas concretas entre Ahmadineyad y Musaví no son tan grandes como parece», opinó Obama en declaraciones al canal CNBC. «Pienso que es importante comprender que en ambos casos estamos frente a un régimen hostil a Estados Unidos. Tenemos interés en el largo plazo de que no posean armas nucleares y no fomenten el terrorismo», agregó. Desde su asunción, Obama ha intentado acercarse a Teherán a través de gestos diplomáticos, e incluso envió un mensaje amistoso a los iraníes a través del sitio YouTube. Pero ayer pudo percibirse un cambio de tono.

Apertura

«Creo que algo ocurrió en Irán, donde se está cuestionando el tema de las políticas antagonistas frente a la comunidad internacional. La gente está reclamando más apertura, más debate y quiere más democracia», aseveró Obama en la Casa Blanca.

Obama indicó que teniendo en cuenta las tensiones diplomáticas entre su país y Teherán, «no es productivo» que EE.UU. «trate de inmiscuirse en los asuntos internos» iraníes. Sin embargo, reiteró que «cuando veo violencia contra manifestantes pacíficos» o «se trata de suprimir el disenso pacífico en cualquier lugar, esto me preocupa y le preocupa al pueblo estadounidense».

A raíz de la censura en los medios y el bloqueo en internet, los manifestantes iraníes que cuestionan el resultado de las elecciones recurrieron al sitio Twitter para llamar a la resistencia y difundir informaciones sobre los enfrentamientos con la Policía. Un miembro del Departamento de Estado que pidió mantener el anonimato reveló ayer que el Gobierno estadounidense pidió a Twitter postergar una operación de mantenimiento del sistema que habría cerrado sus aplicaciones durante el fin de semana para permitir a los opositores iraníes que siguieran utilizándolo.

El portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, reconoció ayer que el Gobierno está siguiendo la situación en Irán a través de diferentes medios, incluidos Twitter y la red social Facebook, pero evitó contestar preguntas sobre una llamada desde esa oficina al servicio de micro-blogging.

Agencias EFE, Reuters, AFP y ANSA